Consejos para maquillarse cuidando la salud ocular

El mal uso de los productos que prometen embellecer las miradas supone distintos riesgos para los ojos, como dermatitis, laceraciones corneales, sensación de cuerpo extraño y alergias.

Cuando los cosméticos se colocan muy cerca del ojo pueden migrar hacia la superficie ocular, provocando molestias oculares, alterando la composición de las lágrimas disminuyendo o anulando su función protectora de la superficie amenazando así la salud ocular.

En el caso de la permanente de pestañas y en las pestañas postizas se usan productos muy corrosivos, como pegamentos y disolventes, que de entrar en contacto con los ojos producen erosiones importantes. Otro producto de cuidado son los líquidos que hacen crecer las pestañas, aumentan su longitud, grosor y color, que como efectos secundarios pueden producir ojo rojo, ardor y pigmentación del iris o piel periocular.

Quienes usen lentes de contacto tendrán un riesgo aumentado al usar maquillaje. Es que el mismo puede entrar y colocarse entre la lente y la córnea produciendo erosiones de la misma con posibilidad de una infección. Algunas máscaras de pestañas que contienen fibras finas de nylon -con el propósito de darle mayor longitud y volumen a las mismas- que pueden depositarse en la superficie ocular provocando irritación y molestias.

Los cosméticos pueden cultivar gérmenes, más de los que contienen agua. Uno de los más temibles es la Pseudomona Aeruginosa, un germen muy virulento y nocivo Entonces los conservantes son mandatorios en los maquillajes que sean líquidos. Los más usados, por su eficacia y seguridad, son los esteres de parabeno (metilparabeno, propil-, etil- etc) y clorhidrato de benzalconio.

Quienes tienen tendencia a padecer alergias deben elegir productos hipoalergénicos y evitar componentes con metales pesados como aluminio, cobre y zinc. Estos son algunos hábitos para mantener un equilibrio entre la belleza y la salud ocular.

– Revisar la caducidad de los cosméticos, ya que tienen fecha de vencimiento y pueden cultivar gérmenes. Se recomienda cambiar el delineador y máscara de pestañas cada tres meses y lavar las brochas y cambiarlas cada seis meses.

– Tener cuidado con las temperaturas extremas: evitar el exceso de calor (mayor a 29°C) o frío, eso puede alterar su fórmula y la efectividad de los conservantes que contienen.

– No humedecer los productos: si se secó, no se debe usar agua y mucho menos saliva para humedecer.

– No compartir: se pueden contagiar conjuntivitis.

– Maquillarse por fuera de la línea de las pestañas: si se aplican por dentro, se estará más expuestos a molestias, enrojecimiento, conjuntivitis tóxica e intolerancia a los lentes de contacto.

– Ante una infección en los ojos, no maquillarse y deshacerse de todos los productos que se estaba usando cuando comenzó la infección.

– Desmaquillarse con cuidado: procurar de que el desmaquillante no entre al ojo, ya que puede disolver la película lagrimal.

– Evitar maquillarse en movimiento: el ojo puede lesionarse por la introducción accidental de algún instrumento.

– Lavarse las manos antes de maquillarse, debido a que pueden ser medios de transporte de gérmenes.

Fuente: Proyecto salud