Córdoba: crecieron 25% las denuncias de abuso sexual y 35% las de violencia familiar

Según los informes más recientes correspondientes a las dos unidades judiciales especializadas que funcionan en el Polo integral de la Mujer, las denuncias por casos de violencia doméstica se incrementaron en forma considerada los últimos dos años.

La situación se agrava cuando se trata de denuncias por abuso sexual. En este último caso, el aumento en la cantidad de sumarios que abrió este año la Unidad Judicial especial, que hoy funciona en el Polo de la Mujer, alcanzó 25% comparando con el mismo período del año pasado. En números, esto implica que hasta el 20 de octubre de este año hubo 1.790 denuncias de abuso contra la integridad sexual en la ciudad de Córdoba.

Promediando las denuncias de estos últimos 10 meses se puede concluir que el equipo médico de esta institución recibe a diario unas 20 víctimas por día, ya se por casos de abuso sexual o violencia doméstica.


Se entiende por violencia familiar: toda acción, omisión o abuso dirigido a dominar, someter, controlar o agredir la integridad física, psíquica, moral, psicoemocional, sexual y/o la libertad de una persona en el ámbito familiar, aunque esa actitud no configure delito.

El abuso sexual es definido como cualquier actividad sexual entre dos o más personas sin consentimiento de alguno de ellos. El abuso sexual puede producirse entre adultos, de un adulto a un menor —abuso sexual infantil— o incluso entre menores.

Como actividad sexual se incluye:

  • Cualquier tipo de penetración de órganos genitales en contra de la voluntad, o aprovechando la incapacidad de un menor para comprender ciertos actos. También se incluye el inducir u obligar a tocar los órganos genitales del abusador.
  • Cualquier acción que incite al menor a escuchar o presenciar contenido sexual impropio (observar al adulto desnudo o mientras mantiene relaciones sexuales con otras personas, ver material pornográfico o asistir a conversaciones de contenido sexual, por ejemplo)

En 2016 -cuando se creó Polo integral de la Mujer recibió 2.860 denuncias, en los 10 meses que transcurrieron de 2018 la cantidad de denuncias trepó a 3.915.

El crecimiento de este flagelo  afecta principalmente a mujeres, niños y niñas.

Cabe destacar que -además de recibir las denuncias- los profesionales realizan allí la toma de muestras y realizan los primeros peritajes a las víctimas. Muestras que luego se convierten en las pruebas claves que sirven para sustentar una acusación y una eventual condena.

Por otra parte, el plantel de personal en el Polo es escaso y las demoras en la atención de las víctimas se torna, en muchos casos, ineficiente.

Frente a esta situación, desde hace meses, las trabajadoras del Polo de la Mujer vienen realizando protestas y manifestaciones en reclamo de más recursos humanos que permitan atender y contener a quienes llegan a las unidades judiciales en situaciones de mucha angustia y dolor.

También temen por el futuro de sus carreras profesionales. Ocurre que, en los últimos meses, se abrieron al menos dos sumarios internos contra el personal médico porque algunas víctimas denunciaron haber pasado muchas horas esperando ser atendidas por un profesional.

Este tema ha sido motivo de reuniones entre la Asociación de Empleados del Poder Judicial de Córdoba (AGEPJ), el Ministerio Público Fiscal y miembros del Tribunal Superior de Justicia. Aunque todos admiten el problema y manifiestan su preocupación por el crecimiento en la tasa de denuncias, destacan que el problema es presupuestario.

“Los ingresos están congelados, las carpetas médicas no se cubren y nos dicen que no hay dinero; mientras tanto la sobrecarga laboral está repercutiendo seriamente en la salud del personal”, aseguró a este medio el secretario Adjunto de AGEPJ, Adrián Valán.

Hay que destacar que cuando se inauguró en 2016, el Polo de la Mujer fue presentado como un espacio para reforzar las acciones y luchar contra el maltrato y hacer prevención.

Luego de algunos meses de funcionar se sumó la unidad judicial contra la violencia familiar, lo que triplicó el trabajo a los médicos que atendían hasta ese momento solo a víctimas de delitos contra la integridad sexual.

Dicha situación fue motivo de reclamo de los trabajadores que fueron oportunamente reflejados por este medio. Hoy, con prácticamente el mismo personal y pese a las denuncias y protestas reiteradas del personal, la situación en el Polo de la Mujer está más “difícil que nunca”, como afirman desde el gremio de judiciales.

“Esto es una olla a presión que está a punto de estallar”, graficó con preocupación el secretario Adjunto de AGEPJ.

Nota realizada por Silvina Bazterrechea para Comercio y Justicia