¿Qué es la enfermedad de Lyme cuales son los síntomas?

La enfermedad de Lyme es una infección que se transmite a través de la picadura de una garrapata (generalmente las denominadas “de patas negras”) infectada con la bacteria Borrelia burgdorferi. Su nombre está relacionado con el lugar donde fue detectada por primera vez en 1977: Old Lyme, un pueblo ubicado en Connecticut, Estados Unidos. En años más recientes también se encontraron casos en Europa y Asia.

De ahí que la forma de contagio al ser humano es a través de la picadura de una garrapata infectada. Poco se difunde sobre este tema, pero suele hablarse de ella cada vez que una persona reconocida la contrae.

Ocurrió en 2015 con la cantante Avril Lavigne, en 2016 con la top model Bella Hadid, y también se supo de este padecimiento cuando se supo que Thalía y Richard Gere lo sufrían. Más tarde, el astro del pop Justin Bieber contó en su cuenta de Instagram que padecía esta extraña enfermedad, también conocida como borreliosis de Lyme, que es endémica en los Estados Unidos y en Europa.

¿Hay casos de esta enfermedad en Argentina?

A nivel nacional, entidades sanitarias y sociedades científicas afirman que no hay circulación local de la enfermedad de Lyme.

Así lo aseguran la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) y la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos (ANLIS Malbrán) en sus perfiles de Facebook, con publicaciones que vienen a responder las dudas instaladas cada vez que uno de estos famosos habla del mal “contra el que luchan cada día de sus vidas”. “Hasta la actualidad solo puede haber casos sospechosos en pacientes que hayan viajado a zonas endémicas como Estados Unidos, Europa o Rusia asociado a diferentes variables epidemiológicas y clínicas”, refiere en su muro la ANLIS-Malbrán.


La enfermedad de Lyme es denominada “la gran imitadora” debido a que sus síntomas son similares o iguales a más de 70 variedades de enfermedades. Además, es una afección médica que va transitando diferentes etapas, en las que ataca diferentes órganos del cuerpo humano. Entre sus principales síntomas, quienes la sufren describen cansancio, malestar general, dolor muscular y articular, fiebre alta, debilidad muscular, cefaleas y escalofríos.

Recientemente, un nuevo informe resumió la información recopilada por el laboratorio de la Universidad de Maine en 2019, el primer año en que el laboratorio acepta muestras de garrapatas del público para detectar patógenos transmitidos por garrapatas. Los investigadores descubrieron que más de un tercio de las garrapatas de venado enviadas a su laboratorio dieron positivo para la enfermedad de Lyme. El laboratorio también descubrió que un porcentaje menor de garrapatas dio positivo por anaplasmosis y babesiosis, otras enfermedades transmitidas por garrapatas.

El gerente del laboratorio de garrapatas, Griffin Dill, dijo que la información ayudará a las autoridades a saber qué tan rápido se están propagando las garrapatas en el estado. Con puntos de datos adicionales en los próximos años, dará a los investigadores una visión más clara de las garrapatas que deambulan por Maine, los tipos de enfermedades que portan y cómo esto podría afectar a los residentes. También podrán ver cómo las poblaciones y los riesgos de las garrapatas varían de año en año, lo que permite mejores predicciones de los resultados de la temporada de garrapatas.

La pruebas de detección de la enfermedad se realizan a través de estudio de sangre y de manera clínica a través de las marcas de la picadura de la garrapata. Los primeros síntomas se presentan entre los siete y los 14 días posteriores.

Afecta diversos órganos del cuerpo y tiene cura si es tratada a tiempo”. “En caso de no ser atendida se produce un conjunto amplio de síntomas como dolores agudos, parálisis facial, posible pérdida de memoria, fatiga crónica y hasta la muerte.

Dado su origen, los factores de riesgo se resumen a realizar actividades al aire libre que incrementen la exposición a las garrapatas (por ejemplo, jardinería, cacería o excursionismo) en un área en donde se sabe que se presenta la enfermedad de Lyme, tener una mascota que pueda llevar garrapatas a la casa o caminar en pastizales altos.

Y si bien en la mayoría de los casos una garrapata tiene que permanecer adherida al cuerpo durante 24 a 36 horas para transmitir la bacteria a su sangre, especialistas alertaron que “las garrapatas de patas negras pueden ser tan pequeñas que es casi imposibles verlas y muchas personas con la enfermedad de Lyme nunca ni siquiera vieron o sintieron una garrapata en el cuerpo”.

Estadios y tratamiento

Existen cuatro fases o etapas de la enfermedad, según el momento en que se diagnostica.

Estadio 1: enfermedad de Lyme primaria

Es la fase inicial, se puede presentar una erupción en “forma de escarapela”, una mancha roja y plana o ligeramente elevada en el sitio de la picadura de la garrapata, a menudo con un área clara en el centro. Además, entre los síntomas se encuentra un cuadro parecido a la gripe (dolores musculares y en las articulaciones), además de dolor de cabeza e inflamación de las articulaciones.

El tratamiento consiste en la aplicación de antibióticos, que varían dependiendo del estado de la enfermedad, y de la edad del paciente. También se suele administrar ibuprofeno, para aliviar la inflamación.

Estadio 2: enfermedad de Lyme secundaria

En esta fase de la enfermedad, que puede aparecer semanas o meses después, además de los síntomas iniciales se presentan palpitaciones, bloqueo auriculoventricular, meningoencefalitis, problemas neurológicos como deterioro del lenguaje, visión borrosa, movimientos torpes, alucinaciones y parálisis facial por afectación del nervio facial.

El tratamiento es igual que el anterior, sólo que se utilizan dosis mayores y generalmente ceftriaxona para tratar esta fase de la enfermedad.

Estadio 3: enfermedad de Lyme terciaria

La tercera fase de la enfermedad de Lyme puede ocurrir meses, o incluso años después de la etapa inicial.

A los síntomas anteriormente mencionados se pueden agregar trastornos neurológicos más graves (confusión, trastornos del sueño, pérdidas de memoria) y complicarse en una artritis permanente, debido a las complicaciones musculoesqueléticas.

Aquí el tratamiento consiste en inyectar grandes dosis de antibióticos. En estos casos generalmente se usa penicilina o ceftriaxona para detener la infección. El pronóstico suele ser positivo, sin embargo, los síntomas de la artritis no desaparecen.

Enfermedad de Lyme crónica

Existe suficiente evidencia que indica que la infección activa por borrelia burgdorferi es la causa de la persistencia de los síntomas en el Lyme crónico.

El Lyme si no se detecta a tiempo es posible que evolucione a su forma crónica y los afectados necesiten tratamiento antibiótico prolongado e incluso indefinido.

La enfermedad crónica ocurre cuando la infección persiste a pesar del tratamiento antibiótico. Hay mucha evidencia científica sobre el tema, cultivos y pruebas de ADN positivas que demuestran la persistencia a pesar del tratamiento antibiótico.

Si bien sin tratamiento pueden presentarse complicaciones que comprometan las articulaciones, el corazón y el sistema nervioso, la buena noticia es que diagnosticada en sus primeras etapas, la enfermedad de Lyme se puede curar con antibióticos.