Calidad de vida: ¿cuántos vasos de agua son aconsejables por día, y cómo dividirlos?

Deberíamos saber más de ella, sobre todo, cuando la Organización Mundial de la Salud afirma que forma parte vital de la composición de nuestro organismo, y por eso recomienda su consumo de manera periódica y continuada.

Pero, ¿cómo repartir su ingesta a lo largo del día para estar hidratados? Te contamos.

Para tener un cuerpo y un cerebro óptimos en sus funciones y habilidades es esencial beber una considerable ración de agua natural por jornada. Lo aconsejable según expertos en salud, nutrición y neurología, son aproximadamente entre 2 y 3 litros, dependiendo en buena parte de cómo sea la contextura física, su tipo de actividad de rutina y físico.

Pero claro, suele suceder que cuando nos encontramos introducidos en las tareas de costumbre como trabajo y quehaceres personales, con frecuencia olvidamos que debemos promover la ingesta de líquido, y cuando lo hacemos, es en mucha menor medida que la pre fijada.

Ahí es cuando se vuelve necesario, al igual que hacemos en otras áreas, establecer una especie de plan que nos recuerde su toma. Vitalis, distribuidor en todo el país de equipos de agua a red, sin bidón ni rellenado, ideal para asegurar el consumo continuo, nos asesora en base a estudios internacionales en la materia, sobre cómo dividirlo a lo largo del día:

– Dos vasos de agua fresca al comenzar la jornada. Mejor todavía si es antes del desayuno, porque juega un papel en el movimiento natural del cuerpo desde temprano.

– Un vaso más unos minutos antes de almorzar al mediodía. Aporta simplicidad en el traslado de los alimentos luego, y como en parte nos llena, satisface.

– Otro vaso cerca de la hora de la ducha. Es beneficioso para mejorar la figura cuidada y regular la tensión arterial.

– Dos vasos nuevos a media jornada. Mantiene al organismo fresco y activo evitando la sed, sobre todo ante la intensa actividad o las temperaturas altas.

– Un vaso una vez terminada la actividad física diaria. Contribuye a reponer agua perdida por transpiración, a hidratar y asegurar la temperatura interna.

– Un vaso al final del día. Porque el organismo precisa líquido en su etapa de descanso.