El thriller policial inspirado en hechos reales dirigido por Sebastián Schindel y protagonizado por Cecilia Roth y Benjamin Amadeo está disponible a través de Netflix y CineAr.
Un pasillo estrecho y claustrofóbico, en penumbra y con una puerta al fondo. Detrás de ella se intuye movimiento, se escuchan ruidos torpes y un hilo musical va cobrando protagonismo. Al final sale una mujer, ataviada con una suerte de camisón y con los pies desnudos, que avanza lentamente hacia la cámara, jadeando, justo antes de que todo vuelva a ponerse en negro.
Así arranca ‘Crímenes de familia’, la nueva película de Netflix que se estrenó globalmente este jueves (también disponible en CineAr) y que ya está entre las más vistas de la plataforma. El film está inspirado en hechos reales y narra la caída en desgracia de Alicia (interpretada por Cecilia Roth), una madre desesperada que tratará por todos los medios de evitar que su hijo Daniel (Benjamín Amadeo) entre en la cárcel tras ser acusado de abuso e intento de homicidio por su expareja.
De forma paralela, Gladys (Yanina Ávila), la empleada doméstica de Alicia y su marido, Ignacio (Miguel Ángel Solá), también es juzgada por un crimen terrible, cuyos escabrosos detalles se van descubriendo conforme avanza la trama.
Por otra parte, Crímenes de familia retrata varias cuestiones de máxima actualidad en Argentina, como es el caso del feminismo, con un sutil guiño a la lucha por el aborto, o la corrupción en la Justicia. Y es que el personaje de Alicia, procedente de una familia acomodada del barrio porteño de Recoleta, se aprovecha de su posición privilegiada para tratar de beneficiar judicialmente a su hijo, reflejo de un problema en el que “casi todos los argentinos están de acuerdo”.

