Una organización busca erradicar el trabajo infantil de las cosechas de yerba mate

La iniciativa consiste en un sistema de certificación para yerba que no haya sido cosechada por niños. A través de la plataforma Change.org, “Un sueño para Misiones” está recolectando firmas con el propósito de elevar el pedido a Nación.

“Nosotros amamos la yerba, o sea para nosotros el mate es el compañero, es el motivo de la reunión, es cuando alguien llega a casa y decimos: ¿querés un mate? o ¿preparamos un mate? Eso de alguna forma es parte de nuestra cultura”. Sin embargo, “nuestra bebida nacional, oculta dos componentes: la pobreza y el trabajo infantil”, explica Jorge Kordi, miembro y encargado de la comunicación de “Un sueño para Misiones”.

El pedido

El proyecto de ley consiste en crear un plan de certificación, en el cual la yerba producida sin trabajo infantil sea diferenciada del resto. Para esto, Kordi explica que la yerba que contiene un paquete no se puede vincular con ningún campo en particular, es decir que “no hay trazabilidad” para asegurar qué tiene trabajo infantil y qué no. En otras palabras, la finalidad es conseguir la trazabilidad hasta ahora inexistente en los yerbales misioneros.

En la página de la ONG, se especifica que los productos diferenciados serán elegidos a voluntad y costarán apenas unas monedas más. Con lo recaudado se duplicará el salario de las familias cosecheras.

La cultura del trabajo

La vida de la familia tarefera, es decir cosechadora de la yerba mate, comienza a las seis de la mañana. Es una vida difícil no sólo para los grandes sino para los niños, quienes deben someterse al mismo trabajo que realizan los adultos por cuestiones de necesidad extrema.

La recolección, que se realiza de manera artesanal, se va recaudando en bolsas de cien kilos denominadas “ponchadas”. A su vez, la paga por kilo es realmente muy baja por lo que una familia trata de ir con la mayor cantidad de gente posible y así poder cosechar mayores cantidades.

Según Marcelo Oliviera, presidente de un barrio tarefero, la ganancia es de aproximadamente unos 2000 pesos mensuales. “Queremos trabajar, tener una vida normal”, manifestó en uno de los vídeos publicados en la plataforma colaborativa.

Patricia Ocampo, presidente y fundadora de “Un sueño para Misiones”, expresa: “Como sueños la gente te pide educación y salud, tener una vivienda y agua potable. Estamos hablando de derechos humanos, de los derechos básicos de una persona”.

Los niños

El 70% de niños cuyas familias cosechan yerba mate no tienen cobertura salud. Además, la mayoría de ellos comienza el trabajo entre 4 y 13 años de edad, sometiéndose a los peligros del ambiente, las crueldades del clima y lo arduo de la cosecha en el yerbal.

Otra cifra alarmante es que el 16% de estos chicos no concurrió nunca a la escuela.

“La industria del mate, digamos, genera muchísima riqueza para la provincia, el tema es que no se derrama esa riqueza”, dice Jorge, y es que hay desnutrición infantil a lo largo de toda la cosecha.

Finalmente, Kordi agrega: “No estamos en contra del gobierno, no estamos en contra de los yerbateros ni los productores. No estamos en contra de nada. Sabemos que hay un tema cultural muy importante instalado y sabemos que como todo tema cultural lo podemos cambiar”.

 

Ya son 20.000 los argentinos que están a favor de la causa pero necesitamos ser 100.000. Así como está la ley número 26.871, que consagra al mate como bebida nacional, queremos una ley que proteja a los niños del trabajo, es por esto que te invitamos a que firmes la petición aquí.