¿Qué tener en cuenta al momento de poner en alquiler una propiedad?

El alquiler de un inmueble representa para el propietario un ingreso pasivo, donde cede su propiedad a otras personas (en este caso el inquilino) para que puedan hacer uso de este por un tiempo determinado. Todo esto a cambio de un pago mensual correspondiente al alquiler que se haya pautado de mutuo acuerdo.

Sin embargo,  conviene analizar todos los riesgos que implica alquilar una propiedad. Por esta razón, en este artículo  te compartiremos algunos aspectos a considerar a la hora de alquilar tu propiedad, entre ellos el seguro hogar.

Del contrato de alquiler

Un contrato constituye un acuerdo entre las partes. Por esta razón, el contenido del contrato de alquiler debe expresar en cada una de sus cláusulas las condiciones mínimas para brindar un respaldo de garantía de su cumplimiento por parte del inquilino, o en su efecto poder actuar de manera legal contra éste por su incumplimiento.

En este sentido, el contenido del contrato debe expresar claramente lo previsto por la actual Ley de Alquiler,  como por ejemplo una garantía de fianza, bancaria o la contratación de un seguro hogar. Esta última opción es la más viable para cubrir deudas del arrendatario o cualquier otro gasto  que sea requerido legalmente.

 Sobre la garantía en depósito

Se incluye en el contrato para poder cubrir gastos de recuperación del inmueble. No obstante y, de acuerdo con lo previsto en la Ley de arrendamiento, dicho depósito de garantía no debe superar el valor de la cuota de alquiler.

Gastos por el mantenimiento y/o reparaciones del inmueble

El propietario es responsable de cubrir los gastos del mantenimiento o reparación del inmueble.  Al respecto, la ley contempla que el inquilino tiene el deber de notificar sobre los trabajos que se le deben hacer a la propiedad. En caso de una emergencia, el propietario tiene un plazo de un día para cumplir, de lo contrario tendrá hasta un plazo máximo de diez días continuos.

En caso de que el propietario se niegue a realizar el mantenimiento o la reparación del inmueble, el inquilino podrá cubrir los gastos y solicitar el reembolso del pago efectuado. Lo más recomendable es que, si sos el propietario, te ocupes directamente del asunto, o  en su defecto busques a un albañil de confianza para que realice el trabajo.

También, se puede incluir una cláusula en el contrato que exprese el deber que tiene  el propietario de entregarle el inmueble al inquilino en buenas condiciones, así como el deber de éste para entregarlo en en óptimas condiciones de conservación.

Gastos por impuestos y expensas

Otro aspecto a considerar al momento de alquilar una propiedad, el cual no es menos importante que los demás puntos tratados, son los gastos por impuestos y expensas. El propietario es quien está legalmente obligado a cumplir con este tipo de gastos y, por tanto,  debe entregarle al inquilino un inmueble que esté  libre de estos pagos.

Sin embargo, en algunas ocasiones  el propietario podría acordar con  el arrendatario para que éste efectúe el pago, pudiendo ser descontado con el pago de la cuota de  alquiler.