La idea nace de una iniciativa de Esteban y Miguel Valdés, hijo y nieto del comediante que brilló en El Chavo del 8.
Con permisito dijo Monchito. Así se titula el documental sobre la vida de Ramón Valdés, el famoso Don Ramón de El Chavo del 8, que ya estrenó su primer capítulo.
La realización la impulsa Esteban Valdés, hijo del fallecido actor mejicano, quien también oficia de pivot narrativo.
Con permisito dijo Monchito revela detalles hasta ahora desconocidos de la construcción de Don Ramón, incluyendo testimonios de allegados que aportan datos interesantes. Entre ellos, se destacan los de Antonio Valdés (hermano) y los de los cuatro hijos del comediante: Araceli, Carmen, Jorge y Esteban.
Un tesoro para mi, una fotografía de mi abuelo firmando el acta de matrimonio de mis padres, su sonrisa demuestra su gran felicidad, quería mucho a mi papá. Será de las pocas fotografías que verán de mi abuelo vestido de traje, siempre prefería sus jeans, camiseta y tenis. 😁✌🏼 pic.twitter.com/NAELfOqGOZ
— Ramón Valdés Castillo (@RamnValdsCasti1) 12 de abril de 2019
Para que Con permisito dijo Monchito fuera riguroso, Esteban también logró entrevistas con María Antonieta de las Nieves (la Chilindrina), Carlos Villagrán (Quico) y Édgar Vivar (el señor Barriga), los otros intérpretes clave de El Chavo del 8, programa que escribió y dirigió el también fallecido Roberto Gómez Bolaños, “Chespirito”.
Amigos ya está el primer vídeo del canal, espero que les guste muchísimo! Los queremos!!!https://t.co/HKU3gNQSsn pic.twitter.com/B2jRrGqj48
— Ramón Valdés Castillo (@RamnValdsCasti1) 3 de junio de 2019
“La idea principal era hacer un libro; mi tío Esteban Valdés quería escribir sobre la vida de mi abuelo desde su punto de vista y este texto iba a tener un DVD con las entrevistas de los tres compañeros mas queridos de mi abuelo: Edgar Vivar, María Antonieta de las Nieves y Carlos Villagrán”, dijo Miguel Valdés, nieto del actor y productor del documental,
Con permisito dijo Monchito es la expresión que usaba Don Ramón para escapar de momentos incómodos; entre ellos, cuando el señor Barriga aparecía para cobrarle la renta.

