La noche de los Martín Fierro de la Moda 2026 tuvo un momento que trascendió premios y looks: el homenaje a Susana Giménez, una figura que no solo marcó la televisión, sino también la manera de entender el glamour en Argentina.
Reconocida como ícono del estilo nacional, la diva fue protagonista de uno de los segmentos más emotivos de la gala, en un tributo que repasó su impacto cultural, su estética y su vínculo histórico con la moda.
Un recorrido por su legado fashion
El homenaje incluyó un repaso visual de sus looks más emblemáticos, recreados a través de un desfile especialmente diseñado para la ocasión. Desde el brillo de los años 70 hasta sus estilismos más sofisticados en televisión, la propuesta buscó mostrar cómo Susana construyó una identidad estética propia que atravesó generaciones.
La elección no fue casual: a lo largo de décadas, cada aparición de la conductora marcó tendencia, consolidándola como una de las figuras más influyentes del estilo argentino.
La emoción de Susana
Ubicada en primera fila, Susana vivió el homenaje con visible emoción. Según trascendió, llegó a quedarse “muda” frente al reconocimiento, sorprendida por el despliegue y el cariño del público y sus colegas.
En su discurso, combinó recuerdos, agradecimientos y su sello personal de humor. Fiel a su estilo, cerró con una frase que desató risas y aplausos: “¿Dónde están los brillantes?”, reafirmando ese vínculo inseparable entre su figura y el lujo icónico que la caracteriza.
Un homenaje que también se vio en la alfombra roja
El tributo no se limitó al escenario. Varias figuras decidieron homenajearla desde sus propios looks:
- Julieta Poggio recreó el glamour de los inicios de Susana con una propuesta audaz y teatral.
- Distintos estilismos de la noche retomaron códigos clásicos asociados a la diva: plumas, brillos, transparencias y siluetas impactantes.
De esta manera, el homenaje se transformó en un concepto transversal que atravesó toda la gala.
Más que un reconocimiento, una consagración
El tributo a Susana Giménez no fue solo un premio honorífico: fue una reafirmación de su lugar como referente absoluta del espectáculo y la moda.
Con una carrera que incluye múltiples reconocimientos de APTRA —incluyendo Martín Fierro de Oro, de Platino y de Brillantes—, su figura sigue vigente como símbolo de elegancia, impacto mediático y construcción de imagen.
En una ceremonia que buscó reflejar el presente de la moda, el homenaje a Susana funcionó también como un puente con el pasado: una forma de recordar que muchas de las tendencias actuales nacieron, en parte, con ella.
Una noche que confirmó su lugar en la historia
Entre premios, viralización y nuevos referentes, hubo algo que quedó claro: la moda argentina puede evolucionar, mutar y expandirse… pero sigue teniendo una raíz innegable.
Y esa raíz lleva un nombre propio: Susana.

