Los principales candidatos a presidente ya comenzaron con su campaña para las Elecciones Generales del 25 de Octubre. Scioli busca recuperar el terreno perdido, Massa intenta asegurarse el voto delasotista y Macri, recalcula.

No pudimos terminar de analizar los resultados de las PASO del pasado 9 de Agosto que los candidatos presidenciales ya comenzaron a jugar fuerte para las elecciones de Octubre. Si bien por ahora lo están haciendo por distintos caminos, Scioli, Macri y Massa ya largaron esta carrera que tiene como línea de llegada el sillón de Rivadavia.

Quien hizo la aceleración más fuerte en esta largada fue, sin duda, Sergio Massa. El tigrense, motivado por los más de 20 puntos obtenidos por su espacio, UNA (Unidos por una Nueva Argentina), organizó un plenario nacional de su movimiento para asegurarse los votos que fueron para De la Sota en las PASO. Tal es así que dicha reunión se llevó a cabo este martes, en Córdoba, y a la misma asistieron dirigentes de todo el país. Massa aprovechó para mostrarse junto al gobernador cordobés, lo elogió y alabó sus propuestas políticas. Además ante la prensa se encargó de hablarle específicamente a los cordobeses, comprometiéndose a devolver “los más de doce mil millones de pesos que le robaron a los cordobeses”, a pagar “la deuda del Estado Nacional con la Caja de Jubilaciones” y a trasladar al país medidas como el Boleto Educativo Gratuito y el Plan Primer Paso. También, ante la consulta periodística, Massa aclaró que en las próximas elecciones municipales de Córdoba apoyará al candidato de Unión Por Córdoba, Esteban Dómina, quitándole así el apoyo a su otrora copartidaria, Olga Riutort.

Posteriormente, dentro del plenario, De la Sota afirmó que no será jefe de campaña de nadie pero que hará “lo posible para que Sergio (Massa) sea el presidente de todos los argentinos”. Massa, por su parte, afirmó: “podemos ganar o perder, pero es preferible perder con los amigos y no abrazado a un enemigo”. Y así echó por tierra las elucubraciones que se hacían sobre alguna posibilidad de hacer un pacto con Mauricio Macri.

En tanto, Daniel Scioli, tuvo que acelerar de apuro en este arranque de la carrera hacia octubre. Luego de las inundaciones en la provincia de Buenos Aires, y de su fugaz (a la fuerza) viaje a Italia, el gobernador bonaerense se mostró tan, o más, activo que en la última semana previa a las primarias. Apenas llegado de su incursión europea, el candidato del Frente Para la Victoria (FPV) se dedicó de lleno a tomar medidas para ayudar a los inundados y a mostrarse ocupado en eso, tratando de hacer callar las voces que tanto lo criticaron por haberse ido de viaje en medio de dicha situación crítica. Al mismo tiempo intentó justificar su ida a Italia, argumentando que era por motivos de salud, y denunció por “campaña sucia” al PRO. Esto último fue a causa de algunas imágenes que circularon por las redes en la que se lo ve a Scioli y a su mujer, Karina Rabolini, en playas y de vacaciones, pero que eran fotos de hace 4 años.

Esta semana, ya con los ánimos (y, sobre todo, las aguas) más calmados, el ex motonauta estuvo en Tucumán apoyando al candidato a gobernador de dicha provincia por el FPV, José Manzur. Lo hizo porque el próximo domingo habrá elecciones en “el jardín de la república”, en lo que será la primer contienda luego de las PASO, y en la que competirán contra el candidato del frente “Cambiemos”, José Cano. De todas formas, las expectativas son pocas en la oposición ya que, por ejemplo, en las primarias el FPV sacó más del 57% de los votos en esa provincia, por lo que sería muy raro que su candidato no se imponga el domingo venidero.

Por último, Mauricio Macri parece ser quien empezó más tranquilo este último tirón entre elecciones. Y esto es comprensible, ya que, con Massa en carrera, y habiendo descartado cualquier posibilidad de acuerdo, el líder del PRO se enfrenta ante un escenario complicado para lograr su objetivo de llegar a un balotaje con Scioli. Para eso necesita, en primer lugar, asegurarse los votos de “Cambiemos” de las PASO, de los cuales podríamos aseverar que tiene asegurados posiblemente los votos de Carrió y, probablemente, la mayoría de los de la UCR. Pero esto sólo no le asegura nada, ya que si el FPV mejora su elección en 3 puntos, ganaría en primera vuelta, por esto es que Macri necesita ir a buscar más votos. Tal vez ese sea el motivo que llevó a que se intensifique la aparición de su imagen en la campaña municipal de Ramón Mestre (la ciudad está casi empapelada con afiches como el de la foto, con los candidatos de Juntos por Córdoba y con Macri en el medio de ellos), para intentar re-posicionarse en el electorado cordobés, con la esperanza de poder sumar votos que en las primarias hayan ido hacia De la Sota.

Y si todo eso no ocurriese, la otra alternativa que tiene el PRO es que el FPV no llegue al 40% en primera vuelta. Y tal vez dentro de esta teoría podemos enmarcar la única aparición pública de Macri en estos días, más precisamente la semana pasada, cuando dio una conferencia de prensa para “poner a disposición” los recursos de la Ciudad de Buenos Aires para ayudar a los inundados de la provincia. Y, si bien nadie puede, ni debe, criticar a quién se dispone a colaborar con los más necesitados, estas declaraciones tuvieron un aroma a ser un intento de obtener rédito político, para aprovechar la ausencia del gobernador bonaerense.

Así las cosas, estos primeros diez días posteriores a las primarias estuvieron muy movidos. Denuncias cruzadas, acusaciones varias, pactos que no fueron y otros que sí. Lo cierto es que recién es la largada de esta carrera y ya tuvimos roces de todo tipo, imagínense lo que nos espera para cuando la bandera a cuadros esté a la vista.