Las mujeres mayores de 40 años tienen las pólizas de seguro más económicas

La contratación de una póliza de seguro automotor es uno de los servicios más caros en Argentina. Este requisito obligatorio para circular por las calles y rutas del país, tiene cotizaciones muy elevadas, que aumentan progresivamente y dependen de múltiples factores. Si bien los montos de los seguros de autos se calculan principalmente según el modelo y la antigüedad del vehículo, no son las únicas variables consideradas. Según expertos existen algunas condiciones o datos secretos, que pueden modificar el valor de la póliza, incluso cuando se habla de dos autos casi idénticos.

Son muchos los factores que intervienen en la cotización, en principal la información que brinda el cliente a través de las entrevistas y el cruce de datos entre la aseguradora y otras compañías. Las empresas de seguros comparan la información pública de scoring del conductor, las multas y el historial de siniestralidades. También consultan informes en empresas como Cesvi, que acumulan un banco de información sobre siniestros. Esta sociedad de aseguradoras funciona como Centro de Experimentación dedicado a la investigación y análisis de la seguridad vial y automotriz, y desarrolla sistemas para optimizar el registro de accidentes en las compañías de seguros.

Así como un scoring bajo o un largo historial de siniestros viales pueden aumentar el precio de la póliza, características del usuario como su edad pueden contribuir a una disminución. Según reportes de Cesvi las mujeres a partir de los 40 años son menos propensas a sufrir accidentes de tránsito. Teniendo esta característica en cuenta, algunas empresas deciden ofrecer una baja en las tarifas, en contraposición con aquellos usuarios de entre 20 a 30 años, con más tendencia a la siniestralidad. A su vez, si el usuario solicitante del seguro es mayor a los 60 años, probablemente el valor también aumente.

Si bien, algunas aseguradoras toman en cuenta estas variables para las cotizaciones, todas deben regirse por lo establecido a través de La Superintendencia de Seguros de la Nación, que regula y controla las tarifas. Esto quiere decir, que existen mínimos y máximos que las empresas pueden establecer dentro de la ética profesional.

Además de la edad del conductor, los antecedentes de siniestros del dominio, la antigüedad del vehículo y el modelo, otras variables consideradas son las zonas de movilidad y circulación del rodado y el domicilio de residencia. Estos parámetros sirven para analizar las tendencias a robos o accidentes de tránsito según la ubicación. Si el titular reside en una zona muy peligrosa de la ciudad, probablemente la tarifa que disponga la aseguradora sea más elevada. A su vez, contar con una cochera donde guardar el auto también es un punto de influencia que la empresa tiene en cuenta.

A la hora de solicitar cualquier tipo de póliza de seguro automotor no hay que dejar de considerar estos puntos determinantes del valor total, sabiendo que la información que colecte la empresa aseguradora influirá en el valor final, de manera favorable o desfavorable para el usuario.