La intensa ola de frío que azota desde la semana pasada a Estados Unidos y Canadá ha congelado las enormes y fuertes corrientes de agua de las cataratas del Niágara, en la frontera de esos dos países.
Con temperaturas inferiores a los 20 grados bajo cero, el caudal del río quedó parcialmente helado. Algunas partes de las cataratas del Niágara se convirtieron en auténticos puentes de hielo, incluida la cornisa del precipicio de 53 metros de altura.
Las imágenes del inusual acontecimiento son impresionantes, aunque es posible que ya las capas de hielo comiencen a ceder por el aumento de las temperaturas.
Se espera que el aire helado y vórtice polar, que ha afectado a cerca de 240 millones de personas en los Estados Unidos y el sur de Canadá, se aleje durante esta semana.
El frío polar que congeló esta semana un tercio de Estados Unidos empezó a retirarse este miércoles lentamente y deja atrás al menos una veintena de muertos y pérdidas que se calculan ya en más de 5.000 millones de dólares.
Por Alejandro Russenberger | @ale_russen | alerussen@gmail.com
