El jefe de Gabinete expondrá por primera vez ante el Congreso en medio de denuncias por enriquecimiento ilícito y con un fuerte respaldo del Gobierno nacional.
La Cámara de Diputados será escenario de una sesión intensa cuando el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, presente su primer informe de gestión, en un contexto atravesado por cuestionamientos judiciales y una fuerte polarización política.
El funcionario deberá responder un extenso cuestionario de más de 2000 consultas enviadas por legisladores, tras una exposición inicial prevista de una hora.
El oficialismo apuesta a mostrar cohesión y respaldo. El presidente Javier Milei, junto a Karina Milei, encabezará la presencia en los palcos, acompañado por ministros y dirigentes cercanos al núcleo de poder. En las inmediaciones del Congreso, el operativo de seguridad será amplio, con controles reforzados y vallado.
El esquema de la sesión estará organizado por bloques, que dispondrán de tiempos proporcionales para sus intervenciones. Las fuerzas minoritarias abrirán la ronda de preguntas, mientras que Unión por la Patria tendrá el tramo más extenso hacia el final. Luego de cada segmento, Adorni responderá en bloques de tiempo definidos.
En el plano político, el Gobierno anticipa una postura firme. La estrategia oficial contempla respuestas contundentes frente a las críticas, en especial por las denuncias vinculadas a viajes y adquisiciones recientes del funcionario. Aun así, en el entorno libertario buscan evitar que el debate derive en un enfrentamiento descontrolado.
Antes de la sesión, el bloque oficialista terminará de coordinar su intervención para sostener la defensa del jefe de Gabinete. En paralelo, no descartan contraofensivas dirigidas a exponer inconsistencias patrimoniales en sectores de la oposición.
