¿Cómo conservar la cosecha en períodos húmedos de recolección?

Conservación de granos

Este ha sido un otoño lluvioso y sin embargo muchas cosechadoras salieron a hacer su trabajo en el paisaje agrícola, en muchos casos operando por encima de los índices de humedad recomendados para la  recolección.

 

Las precipitaciones registradas en las últimas semanas en la zona núcleo y en extensas áreas de la región pampeana, generaron que la cosecha de los principales cultivos se realice con exceso de humedad. El manejo de los granos durante la postcosecha  será clave para asegurar la calidad e inocuidad. En este sentido, técnicos del Inta Balcarce  recomiendan aireación y monitoreo permanente para evitar pérdidas.

“La humedad es la principal enemiga de una buena conservación”, aseguró Ricardo Bartosik –coordinador del Proyecto de Postcosecha del Inta. El almacenamiento indebido del grano húmedo puede resultar en pérdidas de calidad comercial debido al riesgo de la potencial aparición de micotoxinas.

Herramientas

Para evitarlo, existen herramientas para bajar la humedad de los granos hasta alcanzar un valor que permita su adecuado almacenamiento. El secado permite que se alcance la humedad recomendada para cada cultivo y evita el desarrollo de enfermedades que afectan la calidad de lo cosechado. En esta campaña, los productores deberán tener gastos extras de secado.

Un relevamiento realizado en diversas plantas de acopios y cooperativas determinó que las tarifas de secado rondan en promedio 24 pesos por tonelada y por punto de humedad removido. La tarifa de secado en puerto es más elevada y puede llegar a 45 pesos.

En este punto, técnicos del Inta Balcarce desarrollaron una herramienta que permite calcular los costos de secado personalizados para cada tipo de operación. En el sitio (www.inta.gob.ar/poscosecha), se pone a disposición una serie de aplicaciones que permitirán a los acopiadores y productores calcular los costos reales de dicha operación.

Opciones

Luego de la cosecha, los granos pueden ser almacenados en bolsas plásticas o en los tradicionales silos de zinc. Conocer las ventajas y limitaciones de cada sistema le asegurará al productor el éxito final en la campaña.

En el caso de los silos convencionales, se utilizan sistemas de secado y aireación para garantizar el almacenamiento. Si se necesita almacenar grano muy húmedo, por ejemplo maíz con 18 por ciento de humedad, será necesario contar con una aireación reforzada de manera permanente, sin importar la condición climática.

La aireación continua permite mantener la temperatura del grano en valores cercanos a la temperatura ambiente, y se preserva su calidad hasta que pueda ser secado. Esta situación no se puede prolongar en el tiempo más allá de dos a tres semanas.

Almacenar un grano húmedo representa una situación de riesgo. Por lo que deberán ser monitoreados regularmente. El monitoreo consiste en inspecciones visuales de las instalaciones de acopio para detectar cualquier gotera o filtración de humedad en la estructura.

Se recomienda utilizar el olfato para detectar olores que evidencien descomposición del grano y termometría para detectar focos de calentamiento en la masa de granos.

En general, las oleaginosas son menos tolerantes al almacenamiento con humedad, por lo que requieren más atención. Si la aireación continua no fuera efectiva entonces se deberá transilar la mercadería –o sea, cambiar la ubicación– para “romper” el núcleo de calentamiento. Esta práctica ayuda a mejorar la aireación, pero resulta en mayor proporción de grano quebrado.

En el caso de almacenamiento en bolsas plásticas conviene recordar algunos aspectos que van a mejorar las posibilidades de éxito.

Procedimiento de toma de muestras para el análisis de micotoxinas

Una toma de muestra apropiada es la base para la calidad del análisis de micotoxinas. Este es el paso más crucial al momento de conseguir resultados analíticos precisos, pero muchas veces es pasado por alto.  Sin una muestra obtenida y preparada de forma adecuada, los resultados de los análisis de micotoxinas pueden estar acompañados de un alto grado de variabilidad.

El primer objetivo es obtener una muestra representativa de los granos, alimentos o harinas desde los camiones, vagones, silos o bolsas.

Equipamiento para la toma de muestra:

1. Toma de muestra manual

·  Calador (vagones, camiones, tolvas, contenedores – ver Fig. 1)

·  Calador de bolsas (granos en bolsas – ver Fig. 2)

·  Muestreador pelicano (toma de muestra de granos en movimiento)

2. Caladores neumáticos o hidráulicos or Hydraulic Probes (elevadores de granos, terminales, procesadores)

3. Systemas mecánicos de muestreo

·  Divisor (Muestreo automático en Cintas o transportadores)

·  Puntuales (muestreo de productos en polvo)

Esquemas de muestreo (Contenedores de granos o silos):

1. Camiones o carretones con fondo plano que contienen granos a una profundidad mayor a 1,2 m debe utilizarse un esquema de 7 puntos y cada contenedor debe tratarse como un lote separado. Camiones o carretones con fondo plano que contienen granos a una profundidad menor a 1,2 m debe utilizarse un esquema de 9 puntos (Fig. 3)

2. Camiones tolva  (3 compartimientos), insertar el calador verticalmente con un Angulo de 10 grados con respecto al centro (Fig. 4)

3. Barcazas
Tomar la primera muestra a 1,2 m del extremo de popa y 2 m de lado.  Tomar las muestras restantes calando en intervalos de 5 m hasta el extremo de proa de la barcaza.  La última muestra se toma a 1,2 m de la caja final y 2 m. de lado (Fig. 5)

4. Silos
Para muestrear silos debe utilizarse un muestreador neumático o hidráulico o un calador apropiado. Si esto no es posible, calar en 5 puntos del lote cuando se trata de alimentos o harinas, y 9 puntos para el caso de granos, de acuerdo al esquema de muestreo (Fig. 6). Recolectar 200 g desde el fondo del silo utilizando un muestreador auger, agregar esta muestra con la del calado. Si se sospecha que hay acumulación de humedad, utilizae el esquema de la Figura 7 y colectar los puntos del material húmedo de los bordes del silo, y colocarlos en otra bolsa por separado. Almacenar las muestras en un lugar fresco y seco hasta el momento del análisis, y etiquetar cada bolsa como corresponda, Ej., “muestra del centro del silo”, “muestra del borde del silo”.

5. Comederos
Comederos en galpones de aves: Recolectar 12 muestras de 75 gramos en una bolsa para la muestra, tomando 4 en la primera estación, 4 al centro y 4 al final de la estación de los comederos.  Cerrar la bolsa, etiquetar y almacenar en un sitio fresco y seco hasta el momento del análisis.

6. Durante carga o descarga
La única manera práctica de obtener muestras desde un silo es durante la carga o descarga del mismo o en el trasilado. Se pueden utilizar un equipo automático o muestrear manualmente al azar. Recoger una serie de muestras de 50 a 100 g mientras el grano está en movimiento.  Un total de 2,5 kg de granos enteros o 1 kg de alimentos terminados o harinas deben ser obtenidos.  Tomar la primera muestra al momento de que comienza la carga o descarga, y terminar el muestreo al final de la operación.  Cerrar la bolsa, etiquetar y almacenar en un sitio fresco y seco hasta el momento del análisis.

Tomaño adecuado de la muestra

Si la muestra es muy pequeña, es muy probable que se subestime la cantidad de toxina presente en el lote.  Por lo cual debe tomarse una cantidad adecuada de muestra para obtener resultados analíticos más exactos y precisos:

1. Mínimo de muestra de maíz : 2.5 kg

2. Mínimo de muestra de trigo o cebada: 1.5 kg

3. Mínimo de muestras para harinas:  1.5 kg

Toma de muestras para evaluar presencia de micotoxinas

Silos bolsa

Las bolsas plásticas deberán ser consideradas un medio de almacenamiento estrictamente temporario respecto del almacenamiento de grano húmedo.

El grano húmedo respira intensamente, produce calor, consume sus propias reservas y afecta su calidad. Si la bolsa no mantiene su hermeticidad, la situación de almacenamiento de grano húmedo, debido al ingreso de oxígeno, se torna extremadamente peligrosa.

Las bolsas deberán ser ubicadas en lotes altos con cierta pendiente para evitar el anegamiento temporario luego de una lluvia torrencial. Tampoco se recomienda armarlas sobre rastrojo debido a que se rompe la cubierta plástica y favorece la entrada de agua.

También se deberán extremar los cuidados en el cierre (utilizar preferentemente el termosellado). Ubicar las bolsas de a pares y dejar una calle cada dos bolsas para facilitar la extracción de granos en caso de ser necesario. Anotar en la bolsa la calidad y humedad del grano embolsado.

Es fundamental realizar monitoreos permanentes de las bolsas, en base a la medición de dióxido de carbono. De esta manera, se podrá detectar tempranamente cualquier incremento en la actividad biológica y decidir prolongar el almacenamiento o vender la mercadería. A su vez, se debe emparchar toda perforación o rotura que se detecte.

El almacenamiento en silo bolsa es una parte fundamental del sistema de postcosecha de granos en Argentina. El uso correcto y eficiente de la tecnología de embolsado disminuye las pérdidas y mejora la calidad e inocuidad de los granos almacenados, lo cual redunda en beneficios para los productores, los acopios, la agroindustria y el país en general.

Fuente: Fyo.com