En un partido aburrido, Irán se valió de un gol en contra y venció 1-0 a Marruecos

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Cuando todo parecía que uno de los peores encuentros de la fase de grupos iba a terminar en cero, apareció Aziz Bouhaddouz para cabecear en propia puerta y decretar el resultado final.

Irán y Marruecos protagonizaron el peor partido en los dos días que van del Mundial de Rusia 2018. Con errores insólitos y sin situaciones claras de gol que generen emociones, ambos seleccionados jugaron un encuentro digno de empate sin goles.

Cuando todo parecía indicar que un cotejo repartiría puntos por primera vez desde el inicio de la Copa, apareció Aziz Bouhaddouz para romper el marcador. Tras un tiro libre desde la izquierda, el delantero marroquí ingresado a los 31 minutos del segundo tiempo, cabeceó contra su propio arco y rompió el marcador en el quinto minuto de adición (sobre seis).

El único gol del encuentro: