La reunión del Gabinete de Martín Llaryora del miércoles pasado no tuvo grandes estridencias, pero si firmezas, si bien es cierto que en lo formal el temario tuvo que ver con el repaso de las metas de cada área, también hubo “una tirada de orejas”.
Como se dijo desde esta publicación, el encuentro tuvo su parte de comunicación institucional, mostrar al gabinete en pleno trabajando y en cohesión; pero también tuvo un aspecto de funcionamiento que tiene que ver con ajustar consignas, a todos juntos, por las metas a cumplir.
Desde su primer día Llaryora repite en público y en privado que su futuro político depende de su gestión, y que es la gente la que va a validar su continuidad en las urnas y de acuerdo con los logros alcanzados.
De la misma manera el gobernador nunca perdió de vista la falta de conocimiento público con el que comenzó su gobierno, y es por eso por lo que una de las principales metas es gobernar y al mismo tiempo hacer conocer la gestión de gobierno.
Por eso Martín Llaryora les recordó a sus funcionarios que en pos de sus objetivos, y como ya se los pidió en abril, esa fue la “tirada de orejas”, no quiere a ninguno detrás de un escritorio sino en el territorio, mostrándole a la gente como gobiernan, como gestionan; o en redes sociales, haciendo lo mismo, mostrando acciones de gobierno.
Esto no significa que ningún ministro esté en riesgo de perder su cargo, no por ahora ni por esa razón, pero se espera que lo que aparentemente no se terminó de entender en abril se concrete de acá a fin de año.
No se habló de cambios, pero los habrá, algunos, como también ya anunció este medio, es posible que en breve y otros a mediano plazo.
