Este martes, la Asamblea General de la ONU pidió “un alto al fuego humanitario inmediato” en Gaza por una brumadora mayoría de 153 votos favorables, frente a 10 en contra y 23 abstenciones.
Entre los países que votaron en contra, además de Israel y Estados Unidos, estuvieron algunos Estados europeos como Austria, República Checa, además de pequeños países del Pacífico, Guatemala y Paraguay. Mientras que entre los países que se abstuvieron se encontró por primera vez la Argentina, dos días después de la asunción de Javier Milei.
Aunque las resoluciones aprobadas por la Asamblea General no son jurídicamente vinculantes, los mensajes emitidos por esta son barómetros importantes de la opinión mundial. En esta ocasión, el resultado fue positivo comparado al obtenido el pasado 28 de noviembre tras pedir un cese de hostilidades, según informó la agencia de noticias EFE. Por su parte, según AP, la votación también mostró el creciente aislamiento de Estados Unidos e Israel.
El el 27 de octubre se había pedido una “tregua humanitaria” que condujera a un cese de las hostilidades y la votación resultó de 120 a favor y 14 en contra, con 45 abstenciones. No obstante, la votación de hoy sobrepasó los alrededor de 140 países que apoyaron textos similares que condenaron la invasión rusa de Ucrania.
“De vuelta en Gaza, una tragedia cada vez más profunda. La gente está en todas partes, vive en la calle, necesita de todo. Suplican por seguridad y por el fin de este infierno en la tierra. A nuestros colegas se les pide que hagan lo imposible en una situación que es imposible”, advirtió más temprano Philippe Lazzarini, el jefe de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA).
Israel bombardea Gaza desde el 7 de octubre, en respuesta al brutal ataque perpetrado por milicianos de Hamas, en el que masacraron a 1200 personas y secuestraron a unas 240. En paralelo, las tropas israelíes iniciaron el 27 de octubre una operación terrestre en el enclave, con el objetivo de “aniquilar” al movimiento islamista que gobierna Gaza desde 2007. Hasta el momento, el Ministerio de Salud del territorio afirma que 18.412 personas murieron desde el inicio de la ofensiva israelí, en su mayoría mujeres y niños.
