La influencia de la diabetes en la salud ocular

Este miércoles se conmemora el “Día mundial de la diabetes”, y sobre esta compleja enfermedad siempre es bueno recordar algunos conceptos para beneficio de la comunidad.

La diabetes, es una enfermedad que afecta a la capacidad del cuerpo para producir o utilizar eficazmente la insulina para controlar el nivel de azúcar en la sangre. Aunque la glucosa es una fuente importante de energía para las células del cuerpo, el exceso de glucosa en la sangre durante un largo tiempo puede causar daños en muchas partes del cuerpo, incluyendo el corazón, los riñones, los vasos sanguíneos y los pequeños vasos sanguíneos de los ojos.

Cuando los vasos sanguíneos en la retina del ojo (el tejido sensible a la luz que recubre la parte posterior del ojo) se hinchan o se cierran por completo, o si aparecen nuevos vasos sanguíneos anormales que crecen en la superficie de la retina, aparece lo que se llama retinopatía diabética.

Las personas que están en mayor riesgo de desarrollar retinopatía diabética son aquellos que tienen diabetes o mal control de azúcar en la sangre, las mujeres que están embarazadas y personas con hipertensión arterial, los lípidos elevados en sangre o ambos. El riesgo también aumenta con la duración de la diabetes. Por ejemplo, una mujer desarrolla retinopatía diabética después de vivir con la diabetes durante 25 años aproximadamente. Además, las personas que son de ciertos grupos étnicos, como los afroamericanos, hispanos y nativos americanos, son más propensos a desarrollar retinopatía diabética. De hecho, un nuevo estudio confirma que la diabetes es un factor de riesgo para la pérdida de la visión en un porcentaje superior entre los hispanos.

De acuerdo con los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), alrededor del 90 por ciento de la pérdida de la visión relacionada con la diabetes se puede prevenir, pero la detección temprana es la clave. Las personas con diabetes deben hacerse exámenes oculares anuales, incluso antes de que tengan signos de pérdida de la visión. Sin embargo, los estudios muestran que el sesenta por ciento de los diabéticos no se realizan los exámenes que sus médicos recomiendan.

Algo para recordar: la diabetes puede causar cambios en la visión, incluso si no tiene retinopatía. Si sus niveles de azúcar en la sangre cambian rápidamente, puede afectar a la forma del cristalino del ojo, causando visión borrosa, que vuelve a la normalidad después que se estabiliza el nivel de azúcar en la sangre.

¿Sabías que hay también un vínculo entre la diabetes y las cataratas? El desdibujamiento permanente de la visión debido a cataratas también puede ser el resultado de cambios en el cristalino producto del exceso de azúcar en la sangre. Mantener un buen control de su azúcar en la sangre ayuda a reducir los episodios de visión borrosa temporal y prevenir la turbidez que requeriría de una cirugía para corregir esa mala visión.

Si usted tiene diabetes, se encuentra en mayor riesgo de desarrollar ciertas enfermedades oculares, incluyendo retinopatía diabética, el glaucoma y cataratas. La buena noticia es que se puede preservar su visión y reducir las posibilidades de enfermedades de los ojos.

Siga estos pasos ahora para asegurarse de preservar su visión en los años venideros:

1. Obtener un examen ocular integral con su oftalmólogo al menos una vez al año.

En su primera etapa, la enfermedad diabética del ojo con frecuencia no presenta síntomas. Un examen de los ojos dilatados permite a su oftalmólogo examinar más a fondo la retina y el nervio óptico para detectar signos de daños antes de que note cualquier cambio en su visión. Regularmente, la vigilancia de la salud de sus ojos le permite a su oftalmólogo comenzar el tratamiento tan pronto como sea posible si aparecen signos de enfermedad.

2. Controle el azúcar en la sangre

Cuando el nivel de azúcar en sangre es demasiado alta, puede afectar a la forma del cristalino del ojo, causando visión borrosa, que vuelve a la normalidad después de que su azúcar en la sangre se estabilice. Un alto nivel de azúcar en la sangre también puede dañar los vasos sanguíneos de los ojos. Mantener un buen control de su azúcar en la sangre ayuda a prevenir estos problemas.

 

3. Mantener niveles de presión arterial y de colesterol saludables

La presión arterial alta y el colesterol alto puede poner en mayor riesgo de enfermedad los ojos y la pérdida de la visión. Mantener bajo control no sólo ayudará a sus ojos, sino también a su salud en general.

4. Dejar de fumar

Si usted fuma, el riesgo de retinopatía diabética y otras enfermedades oculares relacionadas con la diabetes es más alto. El abandono del tabaco ayudará a reducir ese riesgo.

5. Ejercicio

El ejercicio es bueno para los ojos. También es bueno para su diabetes. El ejercicio regular puede ayudar a que sus ojos se mantengan lo más saludable posible al tiempo que ayuda a controlar la diabetes.

Si usted tiene diabetes, puede conservar una buena visión. Asegúrese de controlar activamente su enfermedad con su oftalmólogo de manera de reducir el riesgo de agravar cualquier enfermedad de los ojos.

DIABETES Y CATARATAS.

Si usted tiene diabetes, hay muchas razones importantes para seguir las órdenes de su médico sobre la dieta y el control del azúcar en sangre. Una de esas razones: evitar las cataratas. Las personas con diabetes son más propensas a desarrollar cataratas en comparación con los no diabéticos.

La catarata es una enfermedad en la lente natural transparente del ojo que se vuelve opaco. La Luz no pasa a través de la lente como debería y no se refleja adecuadamente en la retina (el tejido sensible a la luz que recubre la parte posterior del ojo). Como resultado, la visión se vuelve turbia, distorsionada o borrosa. Por lo general, las cataratas se asocian con cambios relacionados con la edad en el ojo, aunque otros factores, tales como medicamentos, cirugía, la exposición sin control), aumentan los niveles de azúcar en el humor acuoso y en el lente; estos altos niveles de glucosa en la lente causa que se hinche, lo que afecta a la claridad de la visión. La lente tiene también una enzima que convierte la glucosa en una sustancia llamada sorbitol. Cuando el sorbitol se acumula en la lente, puede afectar a las células y las proteínas de origen natural, haciendo que el cristalino se vuelva menos transparente y más opaca. Esta condición a la larga conduce a la formación de cataratas, haciendo que el mundo a su alrededor aparecen borrosas, amarillento o descolorido, y aumentando el brillo. Ante cualquier duda, desde la Sociedad Oftalmológica de Santiago del Estero aconsejamos acudir siempre al Oculista para un examen de control y prevenir todo tipo de enfermedad.