Siete de cada diez familias argentinas utiliza algún tipo de violencia hacia niños o adolescentes

Frases como “sos caprichoso”, “insoportable”, humillaciones en público o gritos son formas de violencia emocional y psicológica naturalizadas, alertó UNICEF en su “Guía práctica para evitar gritos, chirlos y estereotipos”, en la que afirmó que el 69,5% de las familias argentinas reconoce que utiliza violencia física o verbal con los menores de edad.

“En Argentina, el 95 por ciento de los adultos consideran que niñas, niños y adolescentes no deben ser castigados físicamente; sin embargo, cuando vamos a las prácticas en casi el 70 por ciento de las casas hay algún tipo de violencia”, señaló Sabrina Viola, consultora del área de Protección de Derechos de UNICEF.

La especialista sostuvo que “el uso generalizado de la violencia se da en muchos casos porque no hay un reconocimiento de los distintos tipos y la violencia psicológica o emocional está naturalizada, e incluso cierta violencia física también”.

Agredirlos verbalmente con insultos o burlas (con frases como “¡No tenés cerebro!”, “no servís para nada”); amenazarlos con castigos que producen miedo (“te voy a reventar”), con abandonarlos o con que no los vamos a querer más; exponer situaciones adultas delante de ellos; ser incoherentes entre lo que se dice y hace o no mostrar interés para escucharlos son algunas acciones que la Guía sugiere no realizar.

También aconseja evitar exigirles que cumplan funciones u obedezcan órdenes para las cuales aún no están preparados; culpabilizarlos por situaciones o acciones entre los

adultos, involucrarlos en una pelea, adjudicarles la responsabilidad de los problemas de pareja y rechazar o negar algún comentario acerca de algo que los chicos vieron, haciéndoles creer que no fue así y que es mentira.

La “Guía práctica para evitar gritos, chirlos y estereotipos”, que fue relanzada y puede descargarse sin cargo en el link www.uncaminoalsol.org.ar poniendo una dirección de mail, surgió como parte de la campaña “Crianza sin violencia”, lanzada en 2016 por el organismo de la ONU junto al Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) y el Encuentro Entre Padres (EEP).

Según la Encuesta sobre Condiciones de Vida de Niñez y Adolescencia (ECOVNA) 2011-2012 realizada por el entonces Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y UNICEF, en Argentina, el 46,4% de los padres reconoce utilizar violencia física para criar o disciplinar a sus hijos, pero la mayoría admite que no está bien utilizarla.

“Lo que observamos es que existen numerosas leyes nacionales que protegen a la infancia y a la adolescencia pero que no había una estrategia para que el Estado pueda acompañar a las familias para que pueda generar entornos protectores de crianza libres de violencia, y en eso comenzamos a trabajar con las provincias”, aseguró Viola.

Así, más allá de la producción de este material, en Salta, Entre Ríos y Buenos Aires comenzaron a darse talleres de crianza para dale visibilidad a la problemática.

“Lo que nosotros apuntamos con la campaña es a poner en la agenda pública la violencia y a desnaturalizarla. Para eso además de elaborar materiales realizamos capacitaciones a distintos actores vinculados a la infancia y también dimos talleres”, detalló Marisa Paiva, presidenta del Consejo de Niñas, Niños y Adolescentes de Entre Ríos.

La funcionaria describió que “en estos talleres buscamos describir esas violencia que quizás ni se identifican como tales teniendo en cuenta los contextos y la idiosincrasia de cada lugar”.

“También apuntamos a corrernos de la mirada culpabilizadora hacia las familias proponiendo desde el Estado un acompañamiento en la crianza, para que madres y padres encuentren apoyos tanto con niños como con adolescentes”, concluyó.