Se cumplen 50 años (29 de mayo de 1969-2019) del levantamiento obrero-estudiantil que es parte de la historia grande de nuestra América y lleva el nombre de Cordobazo.

En Córdoba habitaba uno de los polos obreros más avanzados desde lo tecnológico, con mayor ingreso económico y un gran desarrollo político.

En mayo de 1969, durante el gobierno de Onganía, comenzó a evidenciarse una crisis con estallidos en distintos puntos del país, como Corrientes y Rosario. En Córdoba, donde existía una estrecha relación entre estudiantes y obreros, al descontento general se sumó la decisión del gobierno provincial de suprimir el “sábado inglés”, es decir, la media jornada laboral. En consecuencia, el SMATA (sindicato de los obreros de la industria automotriz) y el sindicato de Luz y Fuerza convocaron a un paro activo con movilización para el 29 de mayo. Los estudiantes adhirieron a la medida de fuerza y pronto la ciudad fue controlada por los manifestantes, quienes lograron su ocupación durante unas veinte horas. Se produjeron incendios y ataques a las principales empresas multinacionales. La represión consiguiente fue brutal y dejó como resultado veinte manifestantes muertos y cientos de detenidos, entre ellos Agustín Tosco, Atilio López y Elpidio González.

La clase trabajadora y los estudiantes; brindaron con su resistencia una de las jornadas más heroicas que pueda reconocer nuestra historia. Allí vibró la voluntad inclaudicable de quienes salieron a disputarle la calle a una dictadura represora, allí brilló la integridad moral de los dirigentes obreros y estudiantiles, allí reapareció con toda intensidad la lucha por la democracia, la recuperación de la soberanía nacional y la reivindicación de los desposeídos. Esta fecha quedará para siempre como ejemplo de una de las grandes jornadas históricas de lucha por la emancipación de los pueblos.