El Conicet, un reflejo del desinterés político por el desarrollo científico argentino

Desde hace ya algunos meses, investigadores y becarios alertan sobre la crítica situación que atraviesa el sector a nivel nacional; hoy hay una jornada nacional de lucha y manifestaciones ante los recortes, ajustes y desfinanciamiento.

Durante la campaña electoral, en 2015, Mauricio Macri prometió invertir en el área de Ciencia y Tecnología el 1,5% del PBI. Tres años después, el mismo gobierno decidió sacarle el rango ministerial al área de Ciencia y Técnica y transformarlo en una Secretaría de Estado, hecho que terminó de resquebrajar la relación entre el sector científico y la administración nacional.

Más allá de esto, el 2018 fue un año repleto de manifestaciones y marchas como consecuencia de los recortes, ajustes y desfinanciamiento que la administración nacional lleva adelante: además del ahogo presupuestario a las instituciones, el Gobierno redujo el ingreso de investigadores y determinó que no podrá seguir sosteniendo el financiamiento de encuentros, congresos y simposios científicos, espacios vitales para la construcción del conocimiento.

El Conicet, organismo dedicado a la promoción de la ciencia y la tecnología en la Argentina, es el instituto más importante a nivel nacional.

El titular del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Hugo Juri, declaró que el Gobierno Nacional adeuda mil millones de pesos en fondos para la ciencia.

“Ya fuimos con el vicepresidente (Jaime Perczyk) del CIN al Ministerio de Educación reclamando los 500 millones que están atrasados para el Sistema Universitario Nacional en Ciencia y Técnica del año 2018″, explicó Juri.

Además, el rector de la UNC solicitó la transferencia de 500 millones de pesos para el Conicet, partida incluida por la Cámara de Diputados en el Presupuesto.

Este martes en el marco de un paro nacional, trabajadores de Conicet Córdoba llevaron a cabo un paro y movilización en la ciudad.


Flavio Sives, secretario general de ATE Conicet La Plata y miembro de la mesa nacional, realizó un balance del 2018 y en el medio de fuertes críticas y cuestionamientos, trazó un difícil panorama sobre el presente y el futuro inmediato del organismo.

Sives remarcó: “El 2018 fue negativo en todos los aspectos. Negativo en cuanto a lo presupuestario para el funcionamiento, porque se degradó tanto en lo simbólico como en lo práctico; negativo en lo salarial, todos los trabajadores tuvimos una pérdida en el poder adquisitivo; negativo en cuanto a la disminución de los ingresos; y negativo por la subejecución del presupuesto”.