María Valenzuela reapareció públicamente después de su problema de salud

Tras llegar a pesar 35 kilos, la actriz inició su camino de recuperación luego de una mala praxis que le practicaron en una cirugía odontológica.

A principios de marzo pasado, María Valenzuela hizo un pedido de ayuda cuando publicó en su cuenta de Instagram un video sobre la angustiante situación que estaba sufriendo. Debido a un tratamiento odontológico mal realizado no podía comer sólidos por el dolor que padecía, y esto la llevó a pesar 35 kilos.

Luego de contarlo, viajó a la ciudad de Ushuaia, Tierra del Fuego, y permaneció allí durante un tiempo para ocuparse de los problemas de salud que padece hace más de tres años, desde el momento en que un odontólogo le colocó implantes y algo salió mal. “Estuve dos horas diez contadas por reloj con la boca abierta, con el taladro, el torno, mientras trataban de partirme los dientes que no se rompían”, describió sobre el largo tratamiento que emprendió.

Luego de doce días en el Sur, y otros 40 días en la capital porteña, reveló que pudo aumentar 9 kilos gracias a su nueva alimentación. “Yo esquivaba los espejos, terminaba de bañarme y pasaba de largo porque sabía como estaba físicamente y me whatsappeaba con este Manuel -el nombre del odontólogo al que denunció públicamente por mala praxis- que está en Barcelona”, recordó sobre el deterioro de su salud general, que empeoraba con el correr de los meses.

Ya recuperada, la actriz reapareció públicamente este martes con una visita en Intrusos (América) para contar el calvario que vivió en estos últimos meses: “Subí 10 kilos, más o menos. Se me nota en la cara. Me cambió la vida y me cambiaron los dientes de abajo. Empecé a comer”, comenzó a contar.

“Me acuerdo que la última sesión que tuvimos con el odontólogo Marcelo Carta, que yo al día siguiente me volvía a Buenos Aires, me dice: ‘¿Qué pedimos? Una pizza’. Yo comía todo blandito y dije: ‘Se me quedan los dientes ahí’. Entonces mordí y le dije ‘Marcelo, estoy masticando, no lo puedo creer’. Estaba masticando sin dolor, después de cuatro años”, agregó haciendo referencia a cómo comenzó el camino de la recuperación.

“Me encantaba la gente que cuestionaba que yo saliera a escrachar al odontólogo. Pero loco, yo me banqué cuatro años, la pandemia, sin decir nada y sin hablar de este problema. Llegó un momento que no podía más”, continuó contando. “Pero casi perdés la vida, María”, le dijo Florencia de la V. “No sé si tanto porque soy re fuerte. Pero sí estuve internada tres veces por falta de peso, deshidratada, porque yo comía un bocadito de pollo y me llevaba a 10 o 15 minutos masticarlo”, respondió Valenzuela.

“Me enteré que los pernos me los había puesto torcidos. Entonces, no había una mordida correcta. Y ahora los que me faltan son los dientes de arriba, pero ya no tengo dolor y ya no me afecta para comer. Este odontólogo está en Barcelona, pintando con aerosol los locales argentinos. Tengo entendido que allá no está trabajando. Le mandé acá una carta documento y me la rebotaron. Ya no voy a seguir con esto, es gastar energía en algo que ya no tiene solución, me lleva a la amargura, la bronca y el odio”, dijo María acerca de cómo fue que empezó su calvario.