Texturas, colores y estilos que pisan fuerte esta temporada.
Como cada temporada, la moda juega a renovarse, a inspirar con tendencias de la pasarela y de la calle y a crear nuevas estéticas. El invierno 2018 llega con muchos clásicos que no prescriben: jean con jean, pelo y piel, cuero a full; pero también con muchas novedades.
Metalizado y transparencias para el día
Géneros y acabados que tradicionalmente fueron de la noche desafían al tiempo y se cuelan en los outfits diurnos. Giesso propone metalizados en calzas y sacos que permiten un estilo cocktail para la oficina o para una salida nocturna, sin pasar por casa. Mientras que Rapsodia invita a una fiesta de transparencias en blusas vaporosas que se llevan con un jean. Trosman, por su lado, experimenta con tejidos que se adaptan a cualquier situación de uso y llevan a plena luz del día prendas supersofisticadas.
Accesorios decorados
Con maxitacos, o maxibolsos, los accesorios esta temporada se adornan con apliques y bordados por mil. Prüne hace su conquista con herrajes de diseños recargados, bordados dorados y detalles de inspiración western. Paruolo sube la apuesta para crear looks donde la sensualidad manda: profusión de glitter, tachas, lentejuelas, piedras y texturas brillantes. Grimoldi, a través de sus diversas líneas, muestra que el ornamento es el rey en todo tipo de zapatos: desde stilettos, o mules, hasta sneakers.
Azul índigo en todo
Si el jean con jean fue la premisa en temporadas anteriores, hoy el denim busca nuevos aliados y se complementa con ítems en su mismo tono, pero en diversas texturas. Algodón, paño, gasa, lana se tiñene del mítico tono índigo para crear looks más casuales. Así lo mostró la nueva colección de Wanama, que amplió la gama del azul y la lleva desde el índigo oscuro, o el navy, hasta los celestes más lavados en muchas de sus prendas. Mientras que para Ay Not Dead el look jeanero se completa con chaquetas y buzos en el tono más deseado.
Rojo con fucsia
Una combinación poco frecuente pero muy explosiva, que se lleva bien con accesorios neutros y formas geométricas. Una marca que sabe llevar esta tendencia es Ayres, que propone una paleta arty para tapados, camisas y suéters. Mientras que para Paula Cahen D’Anvers este mix sorpresivo se materializa en looks de día y si se le añade algún toque negro, también de noche.
La vuelta de lo artesanal
Ya lleva unos años. Frente al fast fashion dominante de la industria actual, la vuelta al trabajo artesanal, al detalle aplicado a mano y a la búsqueda de un sello handmade en prendas y accesorios se hace fuerte. Benito propone esta temporada detalles de patchwork y bordados, pensados individualmente. Mientras que Mishka se luce con zapatos que sostienen perlas y cristales aplicados y se convierten en piezas únicas.