La histórica locutora tenía 68 años y fue una de las voces más reconocibles del país. Durante décadas acompañó la vida cotidiana de millones de personas con los mensajes automáticos de Entel y Telefónica.
Hay voces que no necesitan rostro para quedarse grabadas en la memoria colectiva. La de Marita Monteleone fue una de ellas. Durante décadas, millones de argentinos la escucharon sin saber exactamente quién estaba detrás de esas frases que aparecían del otro lado del teléfono: “El número solicitado no corresponde a un abonado en servicio” o “La característica marcada se encuentra temporalmente congestionada”.
Este miércoles murió a los 68 años la histórica locutora argentina, reconocida popularmente como “la voz del teléfono”. Según informó TN, Monteleone estaba internada en el Hospital Durand y su fallecimiento fue confirmado por Pablo López, guitarrista y compañero de trabajo de la artista.
Su historia profesional forma parte de una Argentina que ya cambió: la de los teléfonos fijos, las contestadoras, las centrales automáticas y esas grabaciones institucionales que se volvieron parte del paisaje sonoro de los hogares. Antes de los celulares, antes de WhatsApp y antes de los asistentes virtuales, estaba esa voz clara, precisa y amable que explicaba qué había pasado con una llamada.
Marita Monteleone nació el 12 de septiembre de 1957 en Villa del Parque, Buenos Aires. Fue locutora, cantante de tango y una figura muy querida en el mundo de la radio. Su voz se hizo famosa en la década del 90 por los mensajes de Entel y Telefónica, aunque su recorrido artístico fue mucho más amplio que aquel sello inolvidable. Trabajó en radio, televisión, escenarios de tango y espectáculos vinculados a la locución y la música popular.
Para muchos, Marita fue una celebridad involuntaria. No necesitó aparecer todos los días en pantalla para volverse famosa. Su reconocimiento llegó por repetición, por familiaridad, por esa extraña intimidad que genera una voz que entra en casa y se queda. Varias generaciones podrían imitar de memoria el tono de sus grabaciones, aunque durante años no supieran su nombre.
Detrás de esa voz también hubo una artista de oficio. Monteleone cantó tango, participó de programas, compartió espacios con figuras de la radiofonía argentina y recibió premios por su labor como locutora. En entrevistas, solía contar con orgullo que su trabajo para la telefonía había nacido de una oportunidad profesional que terminó convirtiéndose en marca cultural.
En una entrevista con Infobae, recordaba que había logrado reinventarse después de años difíciles y que la voz, la salud y la actividad artística seguían siendo motores de vida. Allí también contó que, tras atravesar problemas de salud y sobrepeso, había iniciado un cambio físico y emocional que le permitió volver a caminar, moverse y sentirse activa.
Los últimos meses de su vida estuvieron marcados por problemas de salud y por una situación familiar judicializada que tomó estado público. Sin embargo, en esta despedida, lo que queda por encima de cualquier dolor privado es su legado profesional: Marita fue parte de la memoria sonora argentina.
En tiempos en los que casi todo se vuelve descartable, su voz todavía tiene algo de cápsula del tiempo. Al escucharla, muchos vuelven a una época de teléfonos con cable, agendas de papel, llamados desde locutorios, números aprendidos de memoria y esperas junto al aparato. Su trabajo acompañó rutinas, urgencias, amores, llamadas fallidas, trámites, reencuentros y desencuentros.
No todas las figuras populares necesitan una canción, una película o un personaje para permanecer. A veces alcanza una frase repetida millones de veces. En el caso de Marita Monteleone, bastó con una voz.
Una voz educada, firme, reconocible. Una voz que nos dijo que el número no correspondía, que la característica estaba congestionada o que había que volver a intentar más tarde. Una voz que, sin proponérselo, terminó siendo parte de la vida cotidiana de todo un país.
Marita Monteleone se fue, pero su registro seguirá flotando en la memoria de quienes alguna vez levantaron un tubo y escucharon, del otro lado, a una Argentina que ya no existe del todo.
Para verla y escucharla
Una entrevista reciente donde Marita habló desde su internación y repasó parte de su situación personal fue emitida en octubre de 2025 en televisión. Puede verse en YouTube en este enlace:
También hay material de archivo sobre su historia como “la voz del teléfono”:

