El 22 de junio de 1986, en el Estadio Azteca de México, Diego Armando Maradona escribió una de las páginas más gloriosas de la historia del fútbol. En los cuartos de final del Mundial, Argentina venció 2-1 a Inglaterra con dos goles del capitán argentino que quedaron para siempre en la memoria colectiva.
El segundo de esos tantos fue bautizado años después como el «Gol del Siglo». A los 55 minutos del partido, Maradona tomó la pelota en su propio campo, recorrió más de 50 metros, dejó atrás a varios rivales ingleses y al arquero antes de definir con una precisión inolvidable. La jugada fue elegida por votación popular como el mejor gol en la historia de los Mundiales.
Aquel encuentro también quedó marcado por la célebre «Mano de Dios», anotada apenas minutos antes. Sin embargo, fue la obra maestra de Diego la que terminó convirtiéndose en un símbolo de talento, rebeldía y genialidad futbolística.
Cuatro décadas después, el Gol del Siglo sigue siendo admirado en todo el mundo y permanece como una de las jugadas más extraordinarias que haya visto el fútbol.

