Un pequeño bajo el frío polar de Noruega espera tiritando en la parada del colectivo. Sus compañeros le han sacado la campera y está muriendo de frío. ¿Qué hará la gente? ¿Tendrán piedad?
Es el experimento social que se ha propuesto una ONG noruega para concienciar a la población sobre el drama de los niños en Siria. La pregunta es, si ayudarías al pequeño noruego, ¿por qué no al niño sirio?
En la campaña vemos como algunos desconocidos si que prestan su abrigo al pequeño, la mayoría, pero otros no. Resulta llamativo como ninguno de ellos establece contacto físico con el pequeño, no comparten el abrigo con él, no le frotan los brazos para que entre en calor.
La campaña publicitaria se ha vuelto viral en los últimos días y el vídeo de Aldeas Infantiles SOS de Noruega alcanza ya casi 10 millones de visitas en Youtube.

