Más de veinte años después de una de las escenas más recordadas de la televisión argentina, Mario Pergolini finalmente contó la verdadera razón por la que aceptó participar en Floricienta, el fenómeno creado por Cris Morena.
La confesión ocurrió durante una charla con Juan Gil Navarro en el programa Otro Día Perdido, donde Pergolini recordó su inesperado papel como Dios en el final de la primera temporada de la ficción. Allí reveló que, en aquel momento, no tenía la mejor relación con Cris Morena, especialmente después de años de críticas y bromas desde los medios que él conducía.
Sin embargo, hubo algo que logró convencerlo.
“Yo no me llevaba muy bien con Cris, no tenía una buena relación”, recordó Pergolini. Y luego sorprendió con la anécdota que permaneció guardada durante más de dos décadas: “Me compró mi primera PlayStation”. Según contó, la productora le ofreció la consola para que aceptara grabar la escena y él no dudó en decir que sí.
Su participación quedó inmortalizada en uno de los capítulos más impactantes de la tira, cuando Federico Fritzenwalden, el personaje interpretado por Juan Gil Navarro, muere y llega al cielo, donde es recibido por Dios, encarnado por Pergolini. La escena marcó a toda una generación de fanáticos y sigue siendo una de las más comentadas de la historia de la ficción.
La revelación rápidamente se viralizó en redes sociales, donde miles de usuarios recordaron aquel inolvidable episodio y celebraron conocer, por fin, el curioso “soborno” que hizo posible una de las participaciones más inesperadas de la televisión argentina.

