Ingredientes
para 12 tortitas negras
- 500 gramos de harina
- 150 gramos de azúcar
- 50 gramos de levadura fresca
- 1 cucharadita de sal fina
- 150 g de manteca
- 200 cc de leche
- 2 huevos
- 300 gramos de azúcar negra.
Modo de preparación
- En un recipiente poner un poco de la leche tibia y mezclar con la levadura para que se espume.
- En otro bol, mezclamos la harina y el azucar dejando un hueco en el medio. En este hueco agregamos la leche y la levadura espumada.
- Agregar la sal cuidadosamente sin que toque la levadura, agregar también los huevos. Luego mezclamos y amasamos esta preparación hasta que obtengamos una masa tierna y suave. Por otro lado vamos a tener lista la manteca a punto pomada (para ésto necesitamos sacarla de la heladera un rato antes de empezar a cocinar)
- Ahora lo que vamos a hacer es abrir el bollo de masa para poder incorporar la manteca pomada en su interior y luego volver a cerrarlo, golpeando la masa contra la mesada una y otra vez hasta que se una la manteca a la masa. Es importante que no agreguemos harina para que la masa no pierda su consistencia.
- Dejamos descansar la masa leudando en un lugar cálido por una hora aproximadamente.
- Con un palo de amasar estirar la masa dejándola de 1cm de espesor. Luego la cortamos del tamaño deseado (yo las hice de unos 7 cm).
- Poner las tortitas en una placa que previamente enmantecada y enharinada. La idea es que estén bien juntas, pegadas entre ellas, para que leven de alto y no de ancho. Un truco: para que no se pegue el azúcar negra, se pueden llenar los bordes y los huecos entre cada tortita con un poco de harina. Por último, si quedó harina encima de las tortitas, la quitamos con un pincel seco.
- Pincelar con agua (solo un poco) las tortitas para que el azúcar pueda adherirse. Luego en forma de lluvia agregamos el azúcar negra sobre cada tortita y las dejamos levar por media hora más.
- Hornear a 180 grados durante 20 minutos (el tiempo depende de cada horno, hay que ir viendo).

