Después de muchas versiones, los medios afirmaron que no se trataría de un caso de «muerte virtual».
El músico presentaba un «extenso daño cerebral en el hemisferio cerebral izquierdo, daño del tronco cerebral secundario a hipertensión endocraneana», según confirmó la dirección del Instituto FLENI, donde estuvo internado desde su regreso de Venezuela.
El 16 de mayo de 2010, cuando finalizaba un concierto en Caracas, Cerati se desvaneció. Sus allegados pensaron que se trataba de un problema de presión, pero los médicos del sanatorio caraqueño La Trinidad informaron que había sufrido un infarto cerebral por obstrucción de la arteria carótida interna izquierda.
Un tiempo después fue trasladado a otra clínica de Belgrano, llamada ALCLA, donde permaneció en estado inconsciente, asistido por un respirador artificial, y recibía antibióticos por una infección respiratoria que padecía y que se complicó en los últimos días.
Sus restos serán velados en la Legislatura porteña a partir de las 21 hs.
Por su parte, su hijo Benito Cerati también lo confirmó.
Dos grandes nos cantarán desde el cielo.

