La 86 edición de los premios mas importantes de Hollywood dejo consagrada al film dirigido por Steve McQueen, mientras que el resto de los galardones se los llevo a casa la multipremiada “Gravity”. Los detalles.
Con un accidentado comienzo, que incluyo lluvias e inestabilidad climática, ademas de una nueva y estrepitosa caída de la joven y bella Jennifer Lawrence en la Red Carpet, la gala más importante del cine tuvo su lugar como tenia previsto.
Las estrellas, despampanantes en una velada que se distinguió por su sencillez y poco arreglo, un atinado acierto que ayudo a que se luciera la cartelera nominada, como así también la temática elegida en torno a ellas: los héroes.
Gravedad, fue sin lugar a dudas la gran ganadora de la noche, mientras que Dallas Buyers Club al igual que la elegida como Mejor Película del año, 12 años de Esclavitud también se consagraron en varios rubros.
En cuanto a la dirección, la tendencia se mantuvo y el favorito de la audiencia, el mexicano Alfonso Cuarón, se llevó los laureles. Su filme cosecho además otras 5 o 6 ternas, pero se quedo con las ganas de consagrarse como la «gran ganadora».
El Mejor Actor de Reparto fue el rockero Jared Leto, mientras que su compañero de elenco Matthew McConaughey salió con la estatuilla de Mejor Actor Protagónico bajo el brazo, dejando a Leo Di Caprio nuevamente con las ganas.
Entre las damas, las consagradas fueron Lupita Nyong’o, actriz que se llevó el reparto, sorpresiva elección, teniendo en cuenta que la favorita era la joven Jennifer Lawrence. Cate Blanchet, «la última blonda de Allen», fue quien se coronó como la Mejor Actriz Protanista, tal como lo sugería la encuesta.
Ellen Degeneres, fue en si todo un espectáculo, que además contó con cuanto cómplice de lujo encontró para robarse las risas y aplausos del publico.
La emoción también tuvo su momento, el ya clásico homenaje In Memoriam, un recordatorio de los grandes de la industria cinematográfica que este año partieron de gira, no excluyo a los recientemente fallecidos Philip Seymour Hofman y Paul Walker.
Las performances en vivo de U2, al igual que Pharell Williams haciendo bailar a todos con su pegajosísimo “Happy”, fueron de los momentos mas esperados. Pero la gran sorpresa fue Pink, a quien el mundo esperaba colgada de un arnés como paso en los Grammy. La cantante apareció vestida con un brillante rojo y entonando el famoso tema que formo parte de la banda original de El Mago de OZ, un homenaje propuesto por la Academia con motivo de su 75 aniversario.







