La relación entre Tini Stoessel y su familia atraviesa uno de sus momentos más delicados. Después de 15 años de trabajar junto a su padre, Alejandro Stoessel, la cantante decidió ponerle fin al vínculo profesional y avanzar con una auditoría privada para conocer en detalle cómo estaba organizada la administración de los ingresos generados durante su carrera.
La revisión patrimonial habría dejado al descubierto una estructura empresarial sobre la que Tini no tendría participación accionaria ni control directo, mientras que su padre y su hermano, Francisco Stoessel, aparecen vinculados a algunas de las sociedades que manejan negocios relacionados con la artista.
El quiebre entre Tini y Alejandro
Alejandro Stoessel acompañó a su hija desde sus comienzos en Violetta, cuando Tini todavía era menor de edad, y durante años estuvo al frente de su representación artística y de diferentes negociaciones vinculadas con su carrera.
Sin embargo, hace aproximadamente tres meses ese vínculo profesional llegó a su fin. Tras la salida de su padre como representante, Tini habría decidido revisar la estructura financiera y societaria relacionada con sus actividades artísticas y comerciales.
Según la auditoría difundida por distintos medios, los derechos económicos derivados de su carrera y de su imagen estarían radicados en sociedades en las que la cantante no tendría participación. También se señaló que Alejandro habría sido quien tomó durante años las principales decisiones relacionadas con esa estructura.
Las cifras que comenzaron a circular son millonarias. Algunas publicaciones estiman que el patrimonio generado durante la carrera de Tini podría rondar los 70 millones de dólares. Además, se informó que su gira FUTTTURA habría generado ingresos por decenas de millones de dólares, aunque estas cifras forman parte de las versiones difundidas sobre la auditoría y no de una presentación judicial conocida públicamente.
El dato que habría encendido las alarmas
Una de las versiones que tomó fuerza indica que Tini habría comenzado a cuestionar el manejo de su dinero luego de encontrarse con restricciones para disponer de sus propios fondos.
Entre los datos difundidos aparece el supuesto límite de 5.000 dólares mensuales para sus tarjetas. Yanina Latorre, además, aseguró que los padres de la cantante podían recibir alertas cada vez que Tini utilizaba su tarjeta y conocer dónde estaba realizando sus gastos.
Otro episodio que circuló fue el de una compra de aproximadamente 2.500 euros que habría sido rechazada, situación que habría generado nuevas preguntas por parte de la artista sobre quién controlaba realmente sus cuentas y sociedades.
Francisco Stoessel, también bajo la lupa
El conflicto no quedó limitado a Alejandro. Francisco Stoessel, hermano de Tini, también apareció mencionado en las informaciones sobre la estructura empresarial de la familia.
Una de las sociedades señaladas es QTV Management, vinculada a Alejandro y Francisco y relacionada, según las versiones difundidas, con negocios vinculados a la imagen y la actividad comercial de Tini.
Además, trascendieron versiones sobre distintos emprendimientos vinculados a Francisco, entre ellos negocios relacionados con la vida nocturna y fiestas en ciudades como Madrid, Miami y Barcelona.
En ese contexto, medios de espectáculos reprodujeron una supuesta pregunta que Tini habría realizado al revisar sus números: de dónde provenían los fondos utilizados para determinados negocios de su hermano y qué relación tenían con las sociedades familiares.
Es importante aclarar que estas acusaciones forman parte de versiones periodísticas y no existe, hasta el momento, una resolución judicial que determine que Francisco haya utilizado dinero de su hermana de manera irregular.
El conflicto habría comenzado a crecer durante los preparativos de la boda
La auditoría se produjo mientras Tini prepara su casamiento con Rodrigo De Paul. La cantante anunció públicamente su compromiso el 11 de agosto y la boda está prevista para diciembre.
Según distintas versiones, el pedido de Alejandro de avanzar con un acuerdo prenupcial habría sido uno de los factores que llevaron a Tini a querer conocer con precisión cuáles eran sus bienes y qué patrimonio estaba efectivamente a su nombre antes de casarse.
De acuerdo con lo informado por los abogados de la cantante, Tini habría conseguido acceder en junio a una cuenta bancaria a su nombre. Sin embargo, algunos contratos anteriores continuarían vinculados a sociedades cuyo control intenta recuperar.
¿Hay una pelea familiar?
Mientras diferentes medios hablan de un fuerte distanciamiento, desde el entorno de Alejandro Stoessel sostienen otra versión.
Personas cercanas al productor aseguraron que no existiría una pelea familiar y que la auditoría respondería a la necesidad de ordenar el patrimonio de Tini antes de contraer matrimonio y determinar cuáles son sus bienes propios.
Hasta el momento, ni Tini ni Alejandro realizaron una explicación pública detallada de la situación. Tampoco existe una denuncia judicial pública conocida por defraudación o administración fraudulenta.
Sin embargo, la ausencia de apariciones familiares recientes alimentó las versiones de distanciamiento. Tini habría dejado de compartir públicamente momentos con sus padres y su hermano, mientras que su familia tampoco habría estado presente en algunos momentos importantes de su reciente etapa personal, como el viaje a París relacionado con los preparativos de su boda.
Una familia que durante años manejó la carrera de Tini
La particularidad del caso es que no se trata solamente de una disputa económica entre una artista y su representante. Alejandro fue durante años su padre y, al mismo tiempo, la persona encargada de administrar buena parte de su carrera.
Ahora Tini busca separar ambos roles y recuperar el control directo de los negocios construidos a partir de su trabajo.
La situación también pone bajo la lupa a las sociedades familiares y a los negocios en los que aparecen vinculados Alejandro y Francisco. Mientras la cantante avanza con sus abogados para determinar exactamente qué le pertenece y qué contratos continúan vigentes, la familia mantiene un perfil público extremadamente bajo.
Por ahora, la principal incógnita es qué ocurrirá con las sociedades, los contratos y los derechos económicos generados durante los 15 años en los que Alejandro Stoessel estuvo al frente de la carrera de su hija.
El conflicto, que comenzó como una revisión patrimonial, terminó convirtiéndose en una de las mayores crisis familiares que atravesó Tini desde que alcanzó la fama.

