Después de 15 años de trabajo conjunto, Tini Stoessel terminó su vínculo profesional con su padre, Alejandro Stoessel, quien durante años estuvo al frente de la representación y de distintos aspectos comerciales de su carrera.
Tras la desvinculación, la cantante habría solicitado una auditoría para revisar cómo fueron administrados los ingresos, contratos y derechos vinculados con su actividad artística. Según los resultados difundidos por distintos medios, la revisión puso bajo la lupa la estructura contable, jurídica y societaria que se utilizó durante años para canalizar parte de los negocios de la artista.
Uno de los puntos centrales del relevamiento es que los derechos económicos derivados de la actividad artística y de la imagen de Tini estarían vinculados a sociedades en las que ella no tendría participación accionaria ni control. La auditoría también habría detectado que la cantante no figuraba como autorizada para realizar movimientos bancarios en esas compañías, mientras que su padre sí tendría esa facultad.
De acuerdo con la información publicada, Tini habría facturado en determinados períodos por sus servicios artísticos, mientras que los ingresos de las sociedades que canalizaban contratos vinculados con su carrera eran considerablemente superiores. También se señala que no existirían contratos que le garantizaran una participación directa sobre determinadas ganancias futuras relacionadas con su actividad.
La situación llevó a la artista a avanzar con sus abogados para reorganizar el manejo de su patrimonio profesional. Según trascendió, recién en junio de 2026 pudo acceder a una cuenta bancaria de titularidad exclusiva luego de la intervención de su equipo legal.
Una nueva etapa profesional
El conflicto representa un cambio importante en la relación laboral entre Tini y Alejandro Stoessel. Durante años, su padre tuvo un papel central en la construcción de su carrera, desde sus comienzos como protagonista de Violetta hasta su consolidación como una de las principales figuras del pop argentino.
Ahora, la cantante busca avanzar hacia una estructura que le permita tener mayor control sobre sus contratos, sus ingresos y los derechos vinculados con su trabajo.
La situación se encuentra en una instancia de negociación entre las partes. Hasta el momento, no se informó una resolución judicial que determine la existencia de irregularidades o responsabilidades penales. Los señalamientos difundidos forman parte de la información surgida a partir de la auditoría y de fuentes periodísticas.
Mientras tanto, Tini continúa con su carrera artística y con la gira FUTTTURA, que tiene compromisos previstos en Argentina, Latinoamérica y Europa.

