La participante Carmiña fue expulsada de Gran Hermano luego de que la producción del reality decidiera sancionarla por comentarios racistas dirigidos a su compañera Mavinga dentro de la casa.
Durante la gala, el Big reunió a los jugadores y comunicó la decisión. En el mensaje, se señaló que asociar a su compañera con la esclavitud resultaba ofensivo e inaceptable, por lo que debía abandonar la competencia de inmediato.
Tras escuchar la resolución, Carmiña se dirigió a la puerta giratoria para salir del juego. Antes de irse, pidió unos segundos para hablar con Mavinga y se acercó a ella para disculparse por lo ocurrido.
En ese momento, la participante reconoció que sus palabras estuvieron mal y afirmó que entendía las reglas del programa. También pidió disculpas “a toda la gente de color”, asegurando que no quiso ofender y que no se consideraba racista.
Finalmente, Carmiña abandonó la casa ante la mirada del resto de los participantes, en un episodio que generó fuerte repercusión y marcó uno de los momentos más tensos de la edición.

