El jefe del bloque de La Libertad Avanza en Diputados volvió a marcar distancia con Martín Llaryora y aseguró que el oficialismo nacional tendrá candidato propio en la provincia. La definición reordena el tablero opositor de cara a 2027 y tensiona el vínculo con el peronismo cordobés.
El diputado nacional Gabriel Bornoroni volvió a descartar un acuerdo político entre Javier Milei y el PJ cordobés de Martín Llaryora, y ratificó que La Libertad Avanza competirá con fuerza en Córdoba en las elecciones provinciales de 2027.
La frase llega en un momento clave para el armado libertario. Córdoba es uno de los distritos donde Milei conserva mayor volumen electoral y donde el oficialismo nacional busca transformar ese apoyo presidencial en una estructura territorial capaz de disputar poder provincial.
“Milei va a competir fuerte en la provincia de Córdoba”, aseguró Bornoroni, en un mensaje directo hacia quienes especulan con un posible entendimiento entre la Casa Rosada y el cordobesismo. La definición intenta cerrar una discusión que venía creciendo en la política local: si La Libertad Avanza presentará un candidato competitivo contra Llaryora o si priorizará una convivencia táctica con el Gobierno provincial.
Bornoroni ya había sostenido públicamente que La Libertad Avanza llevará candidato propio en Córdoba y había descartado un entendimiento con el gobernador. En una entrevista anterior, afirmó que el Presidente “no va a arreglar con nadie” porque necesita gobernadores libertarios para profundizar su programa de gobierno.
La aclaración no es menor. En los últimos meses, distintos sectores de la política cordobesa instalaron la posibilidad de que Milei evitara una pelea frontal con Llaryora para garantizar apoyos legislativos o acuerdos de gestión. Pero en el entorno libertario buscan mostrar otra cosa: que Córdoba será una provincia central en el proyecto nacional de 2027.
La Libertad Avanza viene trabajando para sumar intendentes, referentes locales y dirigentes de la exestructura de Juntos por el Cambio. En junio, Bornoroni acercó a un grupo de jefes comunales cordobeses al ministro del Interior, Diego Santilli, como parte de una estrategia para ganar presencia territorial y construir una red política más amplia en el interior provincial.
Ese movimiento apunta directamente a una debilidad histórica del espacio libertario: el armado territorial. Milei logró en Córdoba un respaldo electoral contundente en la elección presidencial, pero convertir ese caudal en una estructura provincial competitiva exige intendentes, fiscales, candidatos locales, dirigentes departamentales y presencia concreta en cada ciudad.
Bornoroni aparece como uno de los principales articuladores de esa construcción. Su objetivo es ordenar el sello libertario, evitar fugas, sumar aliados y sostener una línea política clara: competir contra el peronismo cordobés y no quedar atrapado en una negociación que diluya la identidad de La Libertad Avanza.
El desafío, sin embargo, no será sencillo. El peronismo cordobés gobierna la provincia desde hace décadas y conserva una estructura territorial aceitada, con intendentes, legisladores, recursos administrativos y una marca política propia: el “cordobesismo”. Llaryora intentará defender ese modelo presentándose como un dirigente de gestión, autonomía provincial y capacidad de negociación con cualquier gobierno nacional.
Del otro lado, el libertarismo buscará instalar la idea de cambio después de casi tres décadas de predominio justicialista en Córdoba. Para eso, necesita evitar dos riesgos: quedar como un simple sello nacional sin volumen local o dividir demasiado el voto opositor frente al PJ.
Ese punto es central. La oposición cordobesa llega fragmentada entre La Libertad Avanza, el Frente Cívico de Luis Juez, sectores del PRO y la UCR, además del espacio de Rodrigo de Loredo, que también pretende jugar en la sucesión provincial. En ese tablero, una candidatura libertaria fuerte puede ordenar al resto o profundizar una pelea que termine favoreciendo al oficialismo provincial.
La tensión ya se siente. En el armado opositor cordobés hay pases de factura, disputa por intendentes y movimientos cruzados. Algunos sectores advierten que sin una estrategia común será difícil derrotar al peronismo provincial. Otros, en cambio, sostienen que la marca Milei tiene suficiente peso para encabezar el proceso y obligar al resto a encolumnarse.
En esa discusión, Bornoroni busca marcar autoridad. La frase sobre competir fuerte no solo apunta al PJ cordobés. También es un mensaje hacia adentro de la oposición: La Libertad Avanza no quiere ser furgón de cola de otro armado ni ceder la centralidad que le otorga el respaldo nacional de Milei.
La Casa Rosada también mira Córdoba con especial atención. La provincia fue clave en el triunfo presidencial de Milei y puede volver a ser decisiva en una eventual reelección. Si La Libertad Avanza logra disputar seriamente la Gobernación en 2027, reforzará la idea de que el proyecto libertario no depende solo del liderazgo presidencial, sino que puede expandirse como fuerza provincial.
Pero si el espacio pierde por una mala estrategia, una interna desordenada o una candidatura débil, el resultado podría impactar sobre la lectura nacional del poder de Milei. En términos políticos, Córdoba será mucho más que una elección provincial: será una prueba de volumen territorial para el oficialismo.
Por eso, la definición de Bornoroni busca clausurar rumores y ordenar expectativas. No habrá, al menos en el discurso público libertario, pacto electoral con el PJ cordobés. Habrá competencia. Y la promesa es hacerlo con intensidad.
El mensaje instala una nueva etapa en la política cordobesa. Llaryora tendrá enfrente a un adversario que buscará disputar el voto de cambio. Juez y De Loredo deberán definir si confrontan, negocian o se subordinan a la potencia nacional de Milei. Y Bornoroni tendrá que demostrar si puede transformar una frase de campaña en una estructura capaz de pelear el poder real en la provincia.
Córdoba empieza a entrar en modo 2027. Y La Libertad Avanza quiere dejar claro que no piensa mirar la elección desde afuera.