Una vez más, el presidente cerro su campaña presidencial en Córdoba capital de cara a las elecciones del domingo, tal como lo hizo antes de su victoria en 2015 y de las últimas PASO. El presidente llegó con su renovado “Sí se puede”, que ya recorrió las calles de las principales ciudades del país.
Con la presencia del candidato a vicepresidente, Miguel Ángel Pichetto; el presidente del bloque oficialista de Diputados, Mario Negri, y la primera dama, Juliana Awada, el oficialismo nacional reunió a una multitud en el centro de la ciudad de Córdoba para marcar el fin de las marchas que el jefe de Estado encabezó desde el 28 de septiembre pasado en diferentes provincias del país. Esto no termina acá, tenemos el 27 de octubre y el 24 de noviembre (balotaje) para consolidar esta esperanza”.
Allí, Macri remarcó que en la votación del domingo “se da vuelta” la derrota por más de 15 puntos que sufrió en las PASO del 11 de agosto frente al candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández.
Al respecto, aludió a la fecha del hipotético balotaje, en caso de que Fernández no supere el 45% de los votos: “Esto no termina acá, tenemos el 27 de octubre y el 24 de noviembre para consolidar esta esperanza”, sostuvo al respecto.
El acto se llevó a cabo en la avenida Vélez Sarsfield y bulevar San Juan, frente al shopping del Patio Olmos, en la zona céntrica de la capital mediterránea.
Por otro lado, el mandatario instó a los argentinos a no caer “en escuchar a aquellos que destruyeron a la Argentina”, al lanzar nuevas críticas al Frente de Todos.
“No caigamos otra vez en escuchar a aquellos que destruyeron a la Argentina, con el dedito levantado dicen que saben… ¿que saben qué”, recalcó el jefe de Estado.
¿Qué necesita Macri para llegar al balotaje? En caso de que Fernández no sume ningún voto más de los que consiguió en las PASO (12.205.938 votos), deberían votar 2,5 millones de personas más que en las PASO y más de la mitad de esos nuevos electores debería optar por Macri.
En ese hipotético caso, el candidato del Frente de Todos quedaría por debajo del 45 por ciento y la ventaja sobre el candidato a la reelección no superaría el 10 por ciento.



