Milei giró fondos a las provincias: Buenos Aires lideró el reparto y Córdoba quedó tercera

Durante mayo, Nación transfirió $160.265 millones en fondos no automáticos a provincias y CABA. Buenos Aires concentró un tercio del total, mientras que Córdoba recibió $14.317 millones, impulsada en parte por los envíos vinculados a la Caja de Jubilaciones.

El Gobierno nacional giró durante mayo $160.265 millones a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en concepto de transferencias no automáticas, un tipo de financiamiento que suele quedar en el centro de la discusión política entre la Casa Rosada y los gobernadores.

Según un informe de la consultora Politikón Chaco, procesado por Agencia Noticias Argentinas, el monto total representó una caída real del 43,8% frente al mismo mes del año pasado. Sin embargo, el dato cambia cuando se excluye a CABA: en ese caso, los envíos hacia las 23 provincias mostraron una suba real del 7,8%.

La diferencia se explica por un cambio en el mecanismo de cancelación de la deuda que Nación mantiene con la Ciudad de Buenos Aires por el fallo de la Corte Suprema vinculado a la coparticipación. El acuerdo prevé que esa deuda se salde mediante Bonos del Estado Nacional y no a través de transferencias en efectivo, como ocurrió durante buena parte de 2025.

En el reparto de mayo, la provincia de Buenos Aires fue la más beneficiada en términos nominales: recibió $53.366 millones, equivalente al 33,3% del total distribuido. Detrás se ubicaron Santa Fe, con $20.174 millones, y Córdoba, con $14.317 millones.

El dato cordobés no es menor. La Provincia quedó tercera en el ranking nacional de transferencias no automáticas del mes, con el 8,9% del total. Una parte importante de esos fondos se vincula con los acuerdos previsionales que Nación comenzó a recomponer con distintos distritos que conservan cajas jubilatorias propias.

En mayo, tres programas concentraron el 83% de los desembolsos nacionales. El principal fue la Universalización de la Jornada Extendida, con $64.735 millones, equivalente al 40% del total. Luego aparecieron las transferencias a Cajas Previsionales Provinciales, con $47.167 millones, y los fondos para Comedores Escolares, con $20.844 millones.

El incremento de los giros previsionales se explica por la firma de nuevos convenios entre el Estado nacional y las provincias. Mientras que en enero solo tres distritos tenían acuerdos vigentes, en mayo la nómina se amplió a ocho: Córdoba, Entre Ríos, La Pampa, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Chubut y Neuquén.

En el caso de Córdoba, la Legislatura provincial había avanzado con la aprobación de un convenio de financiamiento con ANSES por $120.000 millones, a transferirse en 12 cuotas mensuales de $10.000 millones entre mayo de 2026 y abril de 2027. Esos fondos funcionan como anticipo a cuenta del resultado definitivo del sistema previsional provincial, una discusión histórica entre la Provincia y la Nación.

La Caja de Jubilaciones de Córdoba arrastra desde hace años un fuerte déficit y es uno de los principales puntos de tensión fiscal con el Gobierno nacional. La administración de Martín Llaryora reclama que Nación debe compensar a las provincias que no transfirieron sus sistemas previsionales a la ANSES, mientras que la Casa Rosada condiciona los pagos a auditorías y convenios específicos.

El informe también marcó que, a diferencia de otros meses, en mayo no hubo distribución de Aportes del Tesoro Nacional. Los ATN suelen ser una herramienta política sensible porque dependen de decisiones discrecionales del Poder Ejecutivo y pueden funcionar como oxígeno financiero para gobernadores aliados o provincias en emergencia.

El nuevo esquema muestra una administración nacional que, pese al discurso de ajuste, volvió a mover recursos hacia las provincias en áreas muy concretas: educación, comedores y cajas previsionales. No se trata de una recomposición generalizada del financiamiento federal, sino de giros focalizados sobre programas con alta demanda social o compromisos institucionales pendientes.

Para Buenos Aires, el reparto representa un dato político fuerte. La provincia gobernada por Axel Kicillof concentró la mayor parte de los fondos del mes, especialmente por partidas vinculadas a escuelas, comedores y jornada extendida. El dato aparece en medio de una pelea permanente entre la administración bonaerense y la Casa Rosada por fondos recortados, deudas reclamadas y asistencia social.

Para Córdoba, en cambio, el dato confirma que la negociación previsional con Nación empieza a traducirse en envíos concretos. Aunque los $14.317 millones recibidos en mayo no resuelven el problema estructural de la Caja, sí representan un alivio financiero para una provincia que viene reclamando desde hace años una compensación más estable.

La discusión de fondo sigue abierta. Las transferencias no automáticas continúan siendo uno de los instrumentos más sensibles del federalismo argentino: dependen de programas, convenios, prioridades presupuestarias y, muchas veces, del clima político entre el Presidente y los gobernadores.

En un contexto de ajuste fiscal, cada giro adquiere peso propio. Para Nación, los desembolsos permiten ordenar obligaciones puntuales sin abandonar el objetivo de equilibrio presupuestario. Para las provincias, son recursos clave para sostener servicios, asistencia alimentaria, educación y sistemas previsionales que presionan sobre las cuentas locales.

Mayo dejó así una foto clara: Buenos Aires encabezó el reparto, Córdoba quedó tercera y las cajas previsionales volvieron al centro de la negociación entre la Casa Rosada y los gobernadores.

Redaccion Córdoba Times

Compartir
Publicado por
Redaccion Córdoba Times