Donald Trump llamó a Alberto Fernández para felicitarlo por su triunfo en las elecciones

El mandatario estadounidense dialogó con el presidente electo argentino: FMI, y proyectos en conjunto.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó telefónicamente al presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, para felicitarlo por su triunfo en las elecciones del domingo pasado.

La llamada, según se pudo saber , duró 15 minutos. “He instruido al FMI para trabajar con usted. No dude en llamarme”, expresó Trump, de acuerdo a lo difundido por el propio Fernández en un comunicado de prensa.

“Felicitaciones por la gran victoria. La vimos por televisión. Usted va a hacer un trabajo fantástico. Espero poder conocerlo inmediatamente. Su victoria ha sido comentada en todo el mundo”, habría señalado el mandatario de Estados Unidos.

El encargado de entablar el diálogo fue el embajador de Estados Unidos en el país, Edward Prato, por pedido del propio Trump. Del lado de Alberto Fernández ayudó al contacto el exembajador argentino en Washington, Jorge Argüello.

La conversación telefónica que el presidente electo mantuvo desde sus oficinas de la calle México contó con un traductor para cada mandatario y hablaron a través del “manos libres”. Junto al presidente electo estaban Santiago Cafiero, posible jefe de Gabinete, y el vocero Juan Pablo Biondi.

Fernández le transmitió a Trump su intención de mantener “una relación madura y cordial” alrededor de “muchos temas comunes en el marco de una situación compleja en la que Argentina necesita ayuda”.”Tenemos que hacer cosas juntos”, expresó.

Acercamiento de posiciones

Felipe Solá, quien suena como el candidato más firme para ser canciller, celebró el diálogo entre ambos presidentes. “La llamada de Trump acerca un poco más y echa por tierra los malos presagios. Me alegra que el contacto haya ocurrido. Es un problema menos en el corto plazo de la relación. Por algo se empieza”, sostuvo en declaraciones a Pasaron Cosas de Radio Con Vos.

“Vemos que Estados Unidos se empieza a relacionar de manera pragmática con nosotros”, expresó. Y añadió: “La política exterior de Alberto (Fernández) debe ser leal a sus objetivos. El pragmatismo bien entendido es saber qué costo uno está dispuesto a pagar por devolverles el trabajo a los argentinos”.

La agenda internacional de Alberto Fernández

Fernández viajará a la medianoche a México, donde tiene previsto un encuentro con el jefe de Estado de ese país, Andrés Manuel López Obrador, y a su regreso mantendrá un encuentro con el Grupo de Puebla, de líderes progresistas latinoamericanos, con el fin de planificar la integración regional.

Se trata del primer viaje internacional de Fernández luego de convertirse en presidente electo, tras haber triunfado en las elecciones generales del domingo pasado.

Aunque es pronto para definirlo, Fernández dejó entrever cómo serán las relaciones internacionales que mantendrá con los dirigentes del mundo y qué posición ocupará la Argentina. Así lo demuestra el hecho de protagonizar el encuentro del Grupo de Puebla, que se conformó el 12 de julio de este año como “una necesidad de contener el avance de la derecha conservadora”. Entre los participantes convocados para el encuentro en Buenos Aires figuran los expresidentes Dilma Rousseff, Rafael Correa, Fernando Lugo, José Mujica, Ernesto Samper, Leonel Fernández y el exmandatario español José Luis Rodríguez Zapatero.

En el mismo sentido, Fernández agradeció a los saludos de los presidentes de la región con términos como “hermandad”, “integración” y “pueblos hermanos”. Tal como consignó LA NACION esos conceptos aparecen en las respuestas que dio a los presidentes de Paraguay, Perú, Chile, Bolivia y México. La excepción es su par de Brasil, Jair Bolsonaro, quien lamentó su triunfo, no llamó para felicitarlo y en declaraciones a la prensa aseguró que “la Argentina eligió mal”

Estados Unidos es el tercer socio comercial de la Argentina y es el principal origen de inversión extranjera directa en el país. Según un informe de la Fundación Ideal la balanza comercial para la Argentina es deficitaria desde 2006. Además el país juega un papel fundamental para definir las relaciones con el FMI.

Negociaciones con el FMI

Fernández tendrá que iniciar complejas negociaciones para redefinir los vencimientos de la deuda, tras el préstamo de US$57.000 millones que otorgó el Fondo a la Argentina, el más grande en su historia. Al respecto el secretario del Tesoro norteamericano, Steven Mnuchin, envió un mensaje directo el jueves al presidente electo sobre lo que espera Estados Unidos de la relación con el Fondo y el futuro de la deuda argentina. “Nuestra expectativa es que el nuevo gobierno argentino cumpla el compromiso con el FMI”, dijo.

Si bien dejó abierta la posibilidad de una renegociación, puntualizó que cualquier propuesta deberá ser presentada en el marco de un plan económico. “Queremos que el pueblo de la Argentina y la economía tengan éxito. Nuestros intereses son apoyar al pueblo”, agregó luego.

Tras las elecciones, el presidente electo y la titular del FMI, Kristalina Georgieva, intercambiaron saludos, como paso previo a la apertura de un diálogo que llevará a la renegociación de los pagos, que por su peso condicionan su horizonte financiero.

Georgieva afirmó que espera “colaborar” con su futuro gobierno para promover un “crecimiento inclusivo y sostenible que beneficie a todos los argentinos”. Fernández agradeció el saludo con otro mensaje en Twitter de tono conciliador. “Los argentinos también esperamos salir lo antes posible de esta crisis para volver a crecer y que eso nos permita cumplir con nuestros compromisos, además de tener una economía sólida que nos beneficie a todos”, contestó el presidente electo.