Tucumanos acostumbrados al derrumbe de sus puentes

El desplome del puente esta mañana, refrescó en la memoria de muchos tucumanos y funcionarios lo que ocurrió durante los últimos años de gestión de José Alperovich e inicios del mandato de Juan Manzur.

Los veranos de 2015 y 2016 dejaron a Tucumán bajo el agua, con destrozos en localidades enteras y con severos daños en los caminos y rutas. En total, fueron 16 los puentes que sufrieron roturas importantes en los temporales de esos años, de los cuales cuatro debieron ser reconstruidos por completo.

Un temporal en 2015 se llevó el puente sobre el río Jaya. La Gaceta de Tucumán / foto de Osvaldo Ripoll.

Los últimos días de febrero y los primeros de marzo de 2015 fueron los más dramáticos. En esa ocasión, al menos 13 estructuras no soportaron la presión del agua y terminaron cediendo. El caso más emblemático fue el del puente sobre el río Lules, ubicado sobre la ruta provincial 301, que une la capital con distintas localidades del sur. La estructura colapsó en la madrugada del 11 de marzo de ese año debido a la gran cantidad de agua y material sedimentario que chocó contra los estribos, lo que hizo que cediera el terraplén que une el puente con la superficie.

Un puente sobre a ruta 65 en el sur tucumano colapsó en un temporal en enero de 2016.

Del total de cruces dañados, algunos fueron reconstruidos por completo y en un par de casos se habilitaron pasos provisorios. Es el caso del acceso al parque nacional Los Alisos, sobre el río Jaya por la ruta 330. El caso del puente sobre el río Acequiones, en la 309 entre Zárate y Las Arcas (Trancas), fue bastante particular. La obra presentaba daños estructurales desde hacía más de 15 años, que se profundizaron con las lluvias de 2015.

El último antecedente es de este verano, cuando cedió la repavimentación de la Ruta 315 -en el ingreso a Tafi Viejo- desde Ruta 9. Así, el puente sobre avenida Constitución quedó partido en dos. Actualmente se puede circular pero hay que desviarse unos cuantos metros.