Con la reglamentación de la semana pasada y la fijación de las cuotas ayer, el Gobierno ya puso en marcha la obligación de que los empleadores de trabajadores de casas de familia contraten una ART. Esta medida regirá a partir de noviembre de este año.
Con esta disposición, las empleadas domésticas quedan protegidas por enfermedades y accidentes inculpables (los ajenos al trabajo), por maternidad y, ahora, por cualquier evento dañoso originado en ocasión del trabajo, sean éstos accidentes ocurridos en el ámbito laboral o enfermedades profesionales contraídas a raíz del trabajo realizado.
El costo de la cobertura será determinado por la superintendencias de Riesgos del Trabajo y de Seguros de la Nación y tendrá un valor mensual para los empleadores de entre 130 y 230 pesos, según la cantidad de horas en que realizan las tareas. El abono se pagará mensualmente, a través de AFIP, con los mismos mecanismos que se abonan las demás cargas sociales.
Para contratar una ART el empleador debe suscribir una solicitud de afiliación con la aseguradora de su elección, acompañada de:
La solicitud de afiliación y la documentación deben ser firmadas por la parte empleadora y por el representante de la ART.
Esa solicitud formará parte del contrato de afiliación, considerándola como una expresión de conformidad del empleador con dicho contrato. Luego la ART entregará al empleador una copia del contrato de afiliación.