La decisión del presidente brasileño, que buscará su reelección en octubre, contrasta con su discurso ambientalista que defendió en la COP30.
El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y la estatal Petrobras anunciaron este miércoles el reinicio de las perforaciones petroleras en la Amazonía tras casi una década. La decisión generó críticas por contradecir el discurso ambiental del mandatario, quien meses atrás fue anfitrión de la COP30 en la ciudad amazónica de Belém y llamó a abandonar los combustibles fósiles.
Petrobras invertirá cerca de 500 millones de dólares para perforar 22 nuevos pozos en el campo de Urucu, la mayor reserva terrestre de petróleo y gas de Brasil. La producción de gas en ese campo representó casi el 8% del total nacional en 2025 y es clave para el suministro energético del norte del país, la región más pobre de Brasil.
“Nos gusta Brasil, nos gusta Petrobras, queremos vivir bien, trabajar bien, estudiar bien, y solo tendremos eso si la economía crece”, afirmó Lula durante un acto en el estado de Amazonas. El mandatario argumenta que Brasil necesita explotar sus recursos petroleros para financiar la transición energética y programas de desarrollo.
La red de ONG Observatorio do Clima criticó la decisión. “Lo ideal sería que la Amazonía fuera declarada una zona libre de explotación de combustibles fósiles, tanto de petróleo como de gas. Pero, por lo menos, tenemos que luchar para que no se abran nuevas fronteras con ese fin”, dijo Suely Araujo, representante de la organización.
El anuncio se produce en un contexto político cargado: Lula buscará en octubre su reelección para un cuarto mandato no consecutivo, en elecciones que lo enfrentarán al senador Flávio Bolsonaro. Brasil se ubicó como el noveno productor mundial de crudo el año pasado y extrae cerca del 95% de su producción de reservas offshore.
