Bandada de 20.000 aves de papel ayuda a financiar unidades para COVID-19 en hospital belga

Una bandada de 20.000 aves multicolores de origami fueron desplegadas en una catedral de Bruselas, como parte de un proyecto de arte para recaudar dinero que ya ha financiado dos unidades de tratamiento de pacientes de COVID-19 en un hospital local.

Suspendidos desde el techo de la catedral medieval de Saint Michael y Saint Gudula por finos cables, las creaciones de papel han llegado desde lugares tan lejanos como Hong Kong, Nueva York y Tokio, después de que el diseñador belga Charles Kaisin le pidió a voluntarios que enviaran aves hechas en casa, o que las depositara en cajas en 160 tiendas alrededor de Bruselas.

Considerado como el mayor símbolo de esperanza para los japoneses, la creación de grullas de origami renace estos días por todo el mundo a través de iniciativas como #OrigamiForLife.

Cada ave fue acompañada de una donación de compañías que incluyen a la firma francesa de energía Engie, que recaudó 101.625 euros (119.799 dólares) para dos unidades para pacientes de COVID-10 en el hospital Erasmus de Bruselas.

“Tuve una cirugía cardíaca muy grave y me atendieron muy bien en este hospital. Por eso quise ayudarlos”, dijo Kaisin.

Kaisin también organizó una subasta de arte que recaudó otros 300.000 euros (353.000 dólares) para el hospital, que dijo que respaldaría su investigación médica, incluidos los efectos secundarios de los posibles tratamientos para COVID-19.

LA NIÑA DE HIROSHIMA QUE EXPANDIÓ LA ESPERANZA

Era un día de finales de 1954 cuando Sakado Sasaki, una niña de 11 años de la ciudad de Hiroshima, comenzó a sufrir una extraña hinchazón en el cuello. Tras numerosas pruebas, se descubrió que la causa se debía a una extraña leucemia provocada por los efectos de la radiación de la bomba de Hiroshima en 1945, momento en que Sakado, de apenas dos años, fue impulsada por la ventana de su casa a causa del impacto de aquella infame seta de humo.

Tras ser ingresada en el hospital, la compañera de habitación de Sakado le contó la historia de las mil grullas: “Si consigues hacerlas, te recuperarás”. Fue así como Sakado comenzó a plegar estas aves de papel, si bien alcanzó a realizar 644 grullas antes de morir. Sus amigos serían los encargados de alcanzar la cifra de 1000 aves de origami semanas después, dando vida a una historia que respira a través de la estatua erigida en el Parque Conmemorativo de la Paz de Hiroshima.