Bernie Sanders ganó en New Hampshire

Este martes los demócratas  fueron a las urnas luego de las desastrosas asambleas partidarias de Iowa. La historia reciente muestra que es casi imposible para un demócrata ganar la candidatura presidencial sin estar entre los dos primeros en New Hampshire. Este estado es relativamente pequeño, tiene tan solo 1,3 millones de habitantes, pero juega un rol muy importante en el escenario político estadounidense.

La primera elección de las primarias genera más interés que de costumbre por la posibilidad de que indique un claro puntero entre el grupo de candidatos.

Bernie Sanders obtuvo el 26% frente a Pete Buttigieg (24,4%). En tercera posición quedó la senadora Amy Klobuchar con un 19,8%,  Elizabeth Warren que llega al 9,3% en cuarto lugar, y en quinto puesto el ex vicepresidente Joe Biden (8,4%).

“La victoria de hoy es el principio del fin de Donald Trump”, dijo Sanders ante centenares de seguidores.

La votación en Nueva Hampshire dejó claro que los primeros días de las primarias demócratas, serán en gran parte una lucha entre dos hombres separados por cuatro décadas de edad y con posiciones ideológicas muy diferentes.

El aspirante a la candidatura demócrata a la presidencia de Estados Unidos Pete Buttigieg

Dos candidatos (Andrew Yang y Michael Bennet) anunciaron que se retiran de la carrera, por lo que quedan nueve aspirantes en competición. El multimillonario Michael Bloomberg, entrará en la pelea a partir de marzo.

El proceso de primarias comenzó el pasado 3 de febrero y tendrá su gran definición el 3 de marzo con el supermartes, cuando la mayoría de los estados más grandes, definen sus internas.

La elección de los candidatos de Estados Unidos es una carrera de más de seis meses de primarias. Cada candidato busca obtener el máximo de delegados posibles de cara a las convenciones nacionales. Los votantes no votan a un candidato directamente, sino que indican a los delegados estatales a qué candidato votar.

Cada estado reparte proporcionalmente delegados para cada candidato en función de los votos y serán esos delegados, los que elegirán al ganador en la convención demócrata que se celebra del 13 al 16 de julio en Milwaukee.

Sanders y Buttigieg se llevarán 9 delegados cada uno de los 24 que había en juego este martes. Los otros seis serán para Klobuchar. Si se confirma este reparto, y sumados los ya asignados en Iowa, Buttigieg lideraría el cómputo global de delegados con 23, seguido de Sanders con 21, Warren con 8, Klobuchar con 7 y Biden con 6.

Si bien Iowa solo representa el 1% de los delegados demócratas, la importancia de esta elección reside en que los aspirantes ven allí la oportunidad de darle un empuje a su imagen de ganadores. 

Iowa empezó a cobrar importancia a partir de 1976 con Jimmy Carter. Carter obtuvo la victoria en Iowa y a finales de ese año se hizo con la presidencia del país.

Desde entonces, todos los candidatos del partido demócrata (con la excepción de Michael Dukakis en 1988 y de Bill Clinton en 1992) han inaugurado su carrera hacia la nominación presidencial con un triunfo en Iowa.
El supermartes es el día del calendario electoral en el que un grupo numeroso de estados organizan simultáneamente contiendas que ayudan a definir las
candidaturas presidenciales. En estos comicios se decidirán un tercio de los delegados demócratas.

Las próximas paradas de las primarias demócratas serán Nevada y Carolina del Sur, el 22 y 29 de febrero. Las elecciones a la presidencia de Estados Unidos se celebran el 3 de noviembre. El candidato o candidata demócrata se enfrentará a Trump, que buscará la reelección por el Partido Republicano.