El planeta que se prende fuego

Lunes 30 de Diciembre de 2019. Evacuados a causa de los incendios, se refugian en las playas de New South Wales, Australia.

En las últimas semanas, imágenes de los catastróficos incendios en Australia conmovieron al mundo. Además de los millones de hectáreas consumidas por el fuego y los casi treinta muertos a causa de los incendios, se viralizaron las imágenes de animales huyendo, siendo rescatados, quemándose.

Se estima que mil millones de animales de innumerables especies murieron en los incendios.

Pero el de Australia fue solamente el último del año 2019, ya que distintas zonas del planeta fueron pasándose el testimonio en una suerte de carrera de incendios, que duraron más de lo habitual y se dieron en fechas cada vez más tempranas.

Si bien los incendios forestales forman parte del ciclo natural de numerosos ecosistemas, su creciente frecuencia y mayores dimensiones los convierten en un peligro para la salud de las personas y el medio ambiente, de acuerdo con un interesante texto publicado por el sitio web euronews.

En 2019, solamente en el territorio de la Unión Europea (UE) y hasta mediados de agosto se registraron más de 1600 incendios forestales, más que triplicando el promedio de la última década. España y Francia fueron dos de los países que sufrieron una cantidad de fuegos muy superior a lo habitual.

Diciembre de 2015. San Sebastián, Asturias – España

En junio, el Servicio de Monitoreo de la Atmósfera de Copérnico (CAMS, por sus siglas en inglés), que hace un seguimiento de las emisiones producidas por incendios en todo el mundo, registró focos intensos en Siberia y el Ártico que afectaron a un área equivalente a 100.000 canchas de fútbol. “En concreto, la República de Sajá, en Rusia, no había experimentado fuegos tan generalizados en los últimos 17 años“, afirma el Dr. Mark Parrington, científico del CAMS. Aunque estos se dieron dentro de la temporada de incendios habitual, duraron más y tuvieron un mayor alcance que nunca.

Mientras, en la Amazonia, principal pulmón terrestre, unos 70.000 focos de incendio pusieron en jaque a varios estados brasileños en Agosto de 2019.

23 de agosto de 2019. Incendios en la Amazonia.

La destrucción de la Amazonía en Brasil se ha incrementado rápidamente desde que el nuevo presidente brasileño, Jair Bolsonaro, de extrema derecha, asumió el cargo y su gobierno redujo los esfuerzos para combatir la tala, la ganadería y la minería ilegales.

El área de la Amazonía que corresponde a Brasil perdió casi 3000 kilómetros cuadrados de dosel arbóreo en la primera mitad de 2019, un incremento del 39 por ciento en comparación con el mismo periodo del año pasado, de acuerdo con la agencia gubernamental que lleva el registro de la deforestación.

En Indonesia, la actividad de los incendios en septiembre último fue comparable a lo vivido en 2015, cuando el fuego produjo un total de 884 millones de toneladas de carbono que se liberaron a la atmósfera.

La masa forestal de Indonesia, la octava mayor del mundo y la tercera si sólo se cuentan selvas tropicales, cubre cerca del 50% del territorio del país y, al absorber una gran cantidad de dióxido de carbono, representa un importante recurso para combatir el cambio climático.

Entre 2017 y 2018 murieron 123 personas en California, EEUU en grandes incendios. Al menos cuatro de esos incendios tuvieron su origen en fallos de la infraestructura eléctrica, es decir, chispazos. Las cifras incluyen dos de los incendios más mortíferos registrados en la historia del Estado.

Según la NASA, tanto el número de incendios como el área quemada han aumentado considerablemente en la parte oeste de los Estados Unidos desde la década de 1950. Por otra parte, los megaincendios, que son aquellos que queman más de 40.000 hectáreas, se pueden encontrar en los registros estadounidenses tan solo desde los años 70.