Bolsonaro y Trump, un encuentro entre antiglobalistas crucial para el continente

El presidente de la República Federativa de Brasil, Jair Bolsonaro, realiza este martes su primera visita oficial al exterior cuando se junte con su par estadounidense Donald Trump en lo que significara la construcción de un vinculo que busca afianzar un eje político contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela pero también una relación comercial y hasta de sintonía ideológica entre ambos mandatarios.

Desde su llegada al poder, Bolsonaro ha emprendido una diplomacia orientada a relacionarse con gobiernos actualmente conservadores como Estados Unidos, Chile e Israel, además de romper con la larga tradición de los nuevos presidentes brasileños de realizar su primera visita oficial a Argentina, lo que demuestra un claro alineamiento con las potencias mundiales por sobre los históricos socios regionales.

En un mensaje publicado el domingo pasado mediante la Red Social Twitter, Bolsonaro dijo: “Por primera vez en mucho tiempo, un presidente brasileño que no es antiestadounidense llega a Washington. Es el comienzo de una alianza por la libertad y la prosperidad, como los brasileños siempre desearon.”

El presidente de Brasil llegado a los EE.UU. junto al Canciller Ernesto Araujo y los Ministros de Economía Paulo Guedes y Justicia Sergio Moro quedo hospedado en la Blair House (inmueble que es parte de la Casa Blanca). Su agenda pública se extenderá por tres días a donde mantendrá una reunión privada con Trump para tratar la crisis social, política y económica en Venezuela como también la firma del acuerdo de salvaguardias tecnológicas que permitirá el uso de la base de Alcántara (Norte de Brasil) para lanzamiento de cohetes norteamericanos. También se encontrará con el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro y asistirá a diferentes eventos que buscan destacar lo que ofrece el país sudamericano en materia financiera.

Bolsonaro y su homólogo Trump creen que su acercamiento significa una avanzada contra la tiranía en el mundo pero también un encuentro entre dos hombres convencidos que el camino es potenciar una agenda nacionalista y antiglobalista, la cual es producto de las deudas irresueltas de la globalización, la concentración de la riqueza, las estructuras sociales más deterioradas y el fenómeno de la inmigración de los países periféricos a los centrales.

En definitiva, estamos en presencia de dos actores de la geopolítica que hacen culto del rechazo a las diferentes expresiones culturales pero también que han sabido interpretar a un sector de la sociedad abandonado por otras voces políticas y que sufre a menudo el flagelo del desempleo. Por lo tanto, esta nueva oleada conservadora en lo social y proteccionista en lo económico significa para muchos una esperanza contra los clásicos liderazgos pero considero que el árbol no puede taparnos el bosque ya que detrás de esta nueva corriente de derechas en el mundo se pueden esconder fuertes prácticas discriminatorias que solo atentan contra el diálogo entre los ciudadanos.