La conflictiva y nunca acabada construcción del orden económico mundial

A principios de 2018, el presidente Donald Trump mediante su cuenta de Twitter dijo que “Las Guerras Comerciales son buenas y ganables” como antesala del mayor conflicto económico de la historia entre EEUU y China.

Después de meses de pleito entre las dos potencias más importante del mundo a donde vimos la aplicación de aranceles norteamericanos por US$34.000 millones anuales sobre cientos de productos chinos o la respuesta del gigante asiático grabando el 91% de las exportaciones de origen americano en materia agroindustrial, haciendo que Los Farmers (artífices del triunfo de Trump en las últimas presidenciales) comiencen a sentirse perjudicados por el conflicto bilateral, pareciera que los dos países llegarían a un acuerdo en Marzo, cuando caduca la tregua de tres meses pactada durante la última cumbre del G20 celebrada en Buenos Aires.

Las negociaciones entre Washington y Beijing se encuadran por estas horas en dos aspectos centrales, el primero vinculado al déficit comercial de Estados Unidos con China y el segundo sobre la propiedad intelectual de los chinos en materia de transferencia e innovación tecnológica.

Sin lugar a dudas, esta pelea de mercado afecta a todos pero según expertos puede dañar más a una economía norteamericana que crece 2,7% al año con respecto a la china que lo hace al casi 7% anual.

Donald Trump sabiendo de la dependencia de China con respecto a su país en materia comercial, tensiona a diario con profundizar sus políticas tarifarias si no hay un entendimiento pero Xi Jinping responde promoviendo comprar los requerimientos de petróleo en su moneda y no en Dólares o fortalecer su alianza con otro peso pesado como Rusia haciendo eterna la presente batalla diplomática.

En definitiva, si se alcanza un pacto como todo indica y más después de las muestras de
optimismo del primer mandatario estadounidense al expresar el Domingo pasado mediante un Tweet que fue un muy buen fin de semana para su país y el de Asia en materia de entendimiento comercial, estaríamos presenciando una nueva victoria geopolítica del Presidente Trump que ya pudo imponer su voluntad a Canadá y México de un nuevo NAFTA o la contención nuclear de la Corea del Norte de Kim Jong-Un (se reúne esta semana con su par norcoreano en Vietnam para dialogar sobre el proceso de desnuclearización) entre distintos objetivos de su particular forma de encarar la agenda internacional desde la actual administración de la Casa Blanca que me hace preguntar, ¿estaremos asistiendo al final de este conflicto? ¡Veremos!