Protestas en Francia: más de 400 detenidos y una muerte por un accidente vinculado a los “chalecos amarillos”

Las autoridades indicaron este domingo que las marchas del sábado dejaron más de 130 heridos, entre los cuales hay 23 policías. Emmanuel Macron volvió a Francia y recorrió a pie la zona de los disturbios.

Al menos 133 personas resultaron heridas y 412 fueron detenidas durante disturbios en París que derivaron de las protestas por el alto costo de la vida, informó este domingo la policía, en una nueva actualización sobre las repercusiones de las masivas manifestaciones de los “chalecos amarillos”.

Entre los heridos había 23 policías, informaron voceros oficiales. Añadieron que 378 de los detenidos están en custodia policial, los cuales están a la espera de la decisión de la Justicia para definir si hay pruebas para su procesamiento.

El Gobierno francés no descartó decretar el estado de emergencia. “Todas las medidas deben ser estudiadas”, señaló un portavoz del gobierno.

A su vez, un fiscal confirmó que una persona falleció en un accidente de tránsito en un hecho “directamente relacionado” a los cortes de rutas de la protesta, cuando una camioneta chocó contra un camión.

El presidente francés, Emmanuel Macron, visitó este domingo el Arco del Triunfo para comprobar los desperfectos que ha sufrido el monumento, símbolo de la República, que fue objeto de vandalismo el sábado durante las protestas de los llamados “chalecos amarillos”.

La manifestación nació como una protesta contra el aumento en las tasas de los combustibles y se mantiene pacífica en gran parte, aunque la capital francesa se ha convertido en escenario de disturbios dos sábados consecutivos.

Macron, acompañado del ministro del Interior, Christophe Castaner, se dirigió el Arco del Triunfo, icónico monumento parisino y centro de las protestas, y rindió homenaje a la tumba del soldado desconocido, que representa a todos los franceses muertos en la Primera Guerra Mundial, ensuciada ayer por los alborotadores que dejaron sobre ella latas de cerveza y otros objetos.

El presidente francés volvió inmediatamente a Francia tras participar en la cumbre del G20 precisamente por la degeneración de la manifestación contra el alza de los impuestos al combustible, que convirtió la capital en un campo de batalla, y se reunirá hoy con el Gobierno para evaluar la situación.

De hecho, en su última conferencia de prensa en Buenos Aires el tema de las protestas de los llamados “chalecos amarillos” fue el más candente y empañó el cierre del evento. “Los culpables de esta violencia no quieren ninguna reforma, sólo quieren el caos”, dijo Macron.

Macron y Castaner entraron en el monumento para comprobar los daños, entre los que destaca una estatua destrozada de Marianne, figura alegórica de la República Francesa, y graves daños en la tienda del museo, además de las pinturas en la fachada del Arco que esta mañana empezaron a ser cubiertas.

Apenas tres semanas atrás el Arco del Triunfo fue escenario de la conmemoración francesa por los 100 años del fin de la Primera Guerra Mundial, durante la cual Macron recibió a numerosos líderes mundiales, incluyendo a Donald Trump, Angela Merkel y Vladimir Putin.

Castaner y el secretario de Estado del ministerio del Interior, Laurent Nuñez, deberán comparecer ante el Senado, en manos de la derecha, el próximo martes.

La Cámara Alta anunció este domingo el procedimiento de esta audiencia para obtener explicaciones de los altercados, las agresiones contra las fuerzas de seguridad y los actos de vandalismo y de destrucción durante la manifestación de los “chalecos amarillos” en la que se infiltraron además unos 3.000 violentos.

Estas protestas nacieron como una queja contra el aumento en las tasas de los combustibles y se mantiene pacífica en gran parte, aunque la capital francesa se ha convertido en escenario de disturbios dos sábados consecutivos.

El Gobierno francés no descarta decretar el estado de emergencia después de los graves eventos que tuvieron lugar ayer en París, según comentó este domingo su portavoz, Benjamin Griveaux, que aseguró que “todas las medidas deben ser estudiadas”