Crisis entre Estados Unidos y Venezuela: Nuevas Sanciones y la dura respuesta de Nicolás Maduro

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Un nuevo pico de tensión afecta las  relaciones bilaterales entre Washington y Caracas, el cuál tomó lugar en esta semana luego de que Barack Obama calificara a la gestión de Maduro como una “inusual y extraordinaria amenaza para la Seguridad Nacional de Estados Unidos y su política Exterior”. La respuesta del líder chavista no demoró, quien ya anunció que pedirá al Congreso una ley que lo habilite a gobernar por decreto durante esta crisis.

En un comunicado emitido ayer  por la Casa Blanca, el Presidente de Estados Unidos Barack Obama sentenció al Gobierno Venezolano y lo calificó como una amenaza a la Seguridad Nacional por sus constantes “violaciones a los derechos humanos”.

“Yo, Barack Obama, Presidente de los Estados Unidos de América, encuentro que la situación en Venezuela, que incluye la erosión por parte del Gobierno venezolano de los derechos humanos, la persecución de opositores, la restricción de la libertad de prensa, el uso de violencia y abusos en respuesta a las movilizaciones anti gobierno y la corrupción en el sector público, es una inusual y extraordinaria amenaza para la Seguridad Nacional de Estados Unidos y su política Exterior”.

Luego de esta declaración inicial, el decreto sanciona a siete funcionarios venezolanos por considerarlos implicados en estos actos violatorios de los derechos reconocidos a los hombres, imponiéndoles el congelamiento de los  activos financieros que posean en su territorio y prohibiéndoles la entrada al país.

En el marco de esta medida, La Casa Blanca también instó al Gobierno venezolano a liberar a todos los prisioneros políticos, incluyendo docenas de estudiantes, el líder de la oposición Leopoldo López, y los alcaldes Daniel Ceballos y Antonio Ledezma.

La respuesta de Nicolás Maduro no tardó en llegar, así como tampoco evitaron pronunciarse sobre el asunto los Gobiernos afines a la gestión del sucesor de Hugo Chávez y miembros del ALBA, quienes le brindaron su apoyo. Incluso Cuba, quien intenta recomponer sus relaciones con el país del Norte, mostró su solidaridad con el líder bolivariano.

El Presidente de Venezuela calificó al decreto de Washington como “la agresión más grande” a su país “en toda su historia”, y consideró que la medida surge de la “desesperación  e impotencia, porque no quieren entender la realidad de la Venezuela revolucionaria y bolivariana”. Maduro sostuvo que Estados Unidos pretende “destruir a Venezuela para después ir  por lo demás procesos antiimperialistas de América Latina y el Caribe”.

El dirigente venezolano anunció que solicitará al Congreso la aprobación  de una ley extraordinaria de poderes especiales, “ley habilitante antiimperialista”, que le permitirá gobernar a través de decretos, para hacerle frente a las “amenazas de Estados Unidos”.