El Gobierno nacional contabiliza más de US$68.400 millones en proyectos incorporados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones. Sin embargo, un relevamiento de Córdoba Times muestra realidades muy diferentes: hay plantas funcionando, obras millonarias en construcción y emprendimientos que todavía esperan financiamiento, permisos o decisiones empresariales. El detalle de las compañías, las provincias beneficiadas y las inversiones que aún no se transformaron en producción.
Desde que Javier Milei puso en marcha el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el Gobierno convirtió las aprobaciones de nuevos proyectos en uno de sus principales argumentos para defender el rumbo económico.
Minería, petróleo, gas, litio, energía renovable e infraestructura aparecen como los sectores capaces de atraer miles de millones de dólares y modificar la estructura exportadora argentina.
Pero existe una diferencia fundamental que suele perderse entre los anuncios oficiales: una inversión aprobada no es necesariamente una inversión ejecutada, y mucho menos una fábrica, una mina o una planta que ya esté produciendo.
Al 20 de octubre de 2026, el Monitor de Proyectos RIGI del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) registra 25 iniciativas aprobadas, con inversiones totales previstas por aproximadamente US$68.438 millones.
El número es significativo. Sin embargo, representa compromisos distribuidos a lo largo de varios años y no dólares que hayan ingresado íntegramente al país.
Para conocer el verdadero impacto del régimen hay que ir más allá de la cifra general: identificar empresas, lugares, inversiones físicas y etapas reales de ejecución.
Qué es el RIGI y qué beneficios reciben las empresas
El régimen fue creado por la Ley Bases 27.742, sancionada en 2024. Está diseñado para incentivar proyectos de gran escala mediante ventajas fiscales, aduaneras y cambiarias, además de otorgar estabilidad normativa durante 30 años.
Entre sus principales incentivos figuran una alícuota del Impuesto a las Ganancias del 25%, mecanismos especiales de amortización, beneficios sobre importaciones vinculadas a los proyectos y un esquema gradual de libre disponibilidad de divisas provenientes de exportaciones.
Las inversiones deben cumplir compromisos mínimos y constituir vehículos jurídicos específicos, sujetos a las obligaciones y controles previstos por la normativa.
Su objetivo es facilitar proyectos que, por el enorme capital requerido, necesitan previsibilidad de largo plazo.
La discusión no está en negar que esas inversiones puedan ser importantes, sino en determinar cuánto se está concretando y qué beneficios económicos obtiene el país a cambio de los incentivos.
Los números del RIGI: cuánto se anunció y qué se puede comprobar
Según el relevamiento del IIEP:
| Indicador | Resultado |
|---|---|
| Proyectos aprobados | 25 |
| Inversión total prevista | US$68.438 millones |
| Inversión en activos computables | US$33.492 millones |
| Compromisos en activos computables durante los primeros dos años | US$16.761 millones |
| Empleos directos e indirectos informados | 118.651 |
| Proyectos de exportación estratégica de largo plazo | 8 |
Es fundamental interpretar correctamente estos indicadores.
Los US$68.438 millones corresponden a inversiones previstas para los proyectos completos, algunas con horizontes de ejecución muy extensos.
Los US$16.761 millones corresponden a compromisos previstos para un período determinado. Tampoco significan que ese dinero ya haya sido desembolsado.
Por su parte, los 118.651 empleos informados incluyen estimaciones de puestos directos e indirectos vinculados a los distintos proyectos. No representan necesariamente empleos existentes al momento del relevamiento.
Las 25 inversiones aprobadas: empresas, provincias, montos y situación
La siguiente tabla reúne los proyectos incluidos en el registro de aprobaciones. Los montos están expresados en millones de dólares estadounidenses.
La última columna distingue el avance conocido de cada iniciativa. La expresión sin avance físico cuantificado significa que no se identificó un porcentaje público suficientemente verificable de ejecución del proyecto específico: no equivale a asegurar que las obras estén detenidas.
| Proyecto y empresa | Provincia o ubicación | Inversión (US$ millones) | Situación identificada |
|---|---|---|---|
| Southern Energy — PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG | Río Negro, costa del Golfo San Matías | 15.156 | Desarrollo e implementación del sistema de GNL; sin producción comercial del proyecto acreditada |
| Bajo del Choique–La Invernada — Pluspetrol y Gas y Petróleo del Neuquén | Neuquén, cerca de Rincón de los Sauces | 12.240 | Aprobación reciente; desarrollo de largo plazo |
| Vicuña — BHP y Lundin Mining | San Juan, Josemaría y Filo del Sol | 9.737 | Ingeniería, infraestructura y preparación minera |
| Los Toldos II Este — Tecpetrol y Gas y Petróleo del Neuquén | Neuquén | 6.432 | Aprobación reciente; desarrollo petrolero previsto |
| Rincón de Aranda — Pampa Energía | Neuquén, Vaca Muerta | 4.522 | Desarrollo hidrocarburífero e infraestructura asociada |
| Vaca Muerta Oil Sur — YPF y otras petroleras | Neuquén y Río Negro, hasta Punta Colorada | 2.900 | Obras físicas en ejecución comprobada |
| Proyecto Rincón — Rio Tinto | Salta, Salar del Rincón | 2.744 | Planta en construcción comprobada |
| Fertilizantes — Pampa Energía / Fértil Pampa | Buenos Aires, Ingeniero White | 2.693 | Decisión de inversión tomada; ingeniería y compra de equipos |
| Los Azules — McEwen Copper | San Juan, cordillera de Calingasta | 2.672 | Ingeniería y trabajos preliminares; pendiente la decisión final de inversión |
| Gasoducto San Matías — San Matías Pipeline | Neuquén y Río Negro | 1.300 | Proyecto aprobado; ejecución física no cuantificada |
| Ampliación Cauchari-Olaroz — EXAR | Jujuy, departamento Susques | 1.241 | Preparación técnica de la ampliación de una operación existente |
| PSJ Cobre Mendocino — Minera San Jorge | Mendoza, Uspallata | 891 | Desarrollo y permisos; sin explotación comercial del nuevo proyecto |
| Diablillos — AbraSilver | Salta y Catamarca | 764 | Factibilidad concluida e ingeniería; decisión de construcción prevista para 2027 |
| Proyecto LIEX — LIEX / Ganfeng Lithium | Catamarca | 710 | Proyecto aprobado; avance físico no cuantificado |
| Carbonatos Profundos — Minas Argentinas / AISA Group | San Juan, Gualcamayo | 665 | Estudios y desarrollo del nuevo yacimiento |
| Ampliación del Gasoducto Perito Moreno — TGS | Neuquén y Buenos Aires, hasta Salliqueló | 550 | Ampliación aprobada; porcentaje de obra no verificado |
| Sal de Oro II — POSCO | Salar del Hombre Muerto, Salta y Catamarca | 547 | Planta inaugurada; aumento gradual de producción previsto para 2027 |
| Expansión Fase 1B — Minera del Altiplano / Rio Tinto | Catamarca, complejo Fénix | 531 | Montaje y puesta en marcha de ampliación industrial |
| Veladero, fases 8 y 9 — Minera Andina del Sol | San Juan, Iglesia | 436 | Expansión de sistema de lixiviación de mina existente |
| Ampliación Mega — Compañía Mega / YPF, Petrobras y Dow | Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires | 365,4 | Ampliación industrial y de transporte; avance físico no cuantificado |
| Hombre Muerto Oeste — Galan Lithium | Catamarca, Salar del Hombre Muerto | 292 | Desarrollo minero y preparación de infraestructura |
| Acería Sidersa — Sidersa | Buenos Aires, San Nicolás | 286 | Construcción comprobada |
| Terminal Multipropósito Timbúes — Terminal Timbúes | Santa Fe, río Coronda | 277 | Proyecto portuario aprobado; avance físico no cuantificado |
| Parque Eólico Olavarría — PCR y ArcelorMittal Acindar | Buenos Aires, Olavarría | 276 | Financiamiento y desarrollo de infraestructura |
| Parque Solar El Quemado — YPF Luz | Mendoza, Jocolí | 211 | Generación eléctrica en operación |
Nota metodológica: los estados corresponden a información pública comprobable hasta el 20 de octubre de 2026. Una planta que ya producía antes del RIGI no se contabiliza automáticamente como producción nueva del proyecto adherido. Los montos son los informados en el registro de aprobación y pueden diferir de anuncios corporativos posteriores.
Las inversiones que ya muestran resultados concretos
1. El Quemado: el parque solar de YPF Luz que ya genera electricidad
El Parque Solar El Quemado, ubicado en Jocolí, departamento Las Heras, Mendoza, es uno de los ejemplos más claros de ejecución efectiva.
Impulsado por YPF Luz mediante Luz del Campo, contempla una inversión aprobada bajo el RIGI de aproximadamente US$211 millones.
La empresa anunció en diciembre de 2025 la puesta en marcha de los primeros 100 megavatios de generación. El desarrollo total está diseñado para alcanzar 305 MW de potencia.
El proyecto demuestra que el régimen incluye inversiones que no se encuentran únicamente en etapa de planificación, sino que comenzaron a entregar energía al sistema.
Su impacto es concreto y medible mediante la potencia habilitada y la energía efectivamente generada.
2. Sal de Oro II: POSCO inauguró su segunda planta de litio
El caso de POSCO es otro de los avances más importantes.
La compañía surcoreana inauguró el 6 de octubre de 2026 la Planta II del proyecto Sal de Oro, en el Salar del Hombre Muerto, en la zona compartida por Salta y Catamarca.
La instalación tiene capacidad prevista para producir 23.000 toneladas anuales de carbonato de litio, principalmente destinadas a exportación.
La empresa informó que durante 2027 realizará el proceso de incremento gradual hasta alcanzar la capacidad diseñada.
En este caso existe una instalación física inaugurada y un proceso de puesta en marcha industrial identificable.
Sin embargo, su inauguración no significa que ya haya alcanzado automáticamente el volumen máximo anual de producción.
3. Vaca Muerta Oil Sur: uno de los mayores avances en infraestructura
El oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) es probablemente el proyecto más visible de infraestructura energética asociado al RIGI.
La iniciativa reúne a YPF, Pan American Energy, Vista, Pampa Energía, Pluspetrol, Chevron, Tecpetrol, Shell y Gas y Petróleo del Neuquén.
Su objetivo es conectar la producción petrolera de la Cuenca Neuquina con una nueva terminal de exportación en Punta Colorada, Río Negro.
El proyecto contempla obras de ductos, estaciones de bombeo, tanques de almacenamiento e infraestructura portuaria.
Durante 2026 se documentaron avances concretos en distintos frentes, incluyendo trabajos en el cruce del río Negro, instalaciones terrestres y obras de conexión hacia la costa.
Es una inversión física real y de gran magnitud.
Pero la construcción avanzada debe diferenciarse de la plena capacidad operativa: hasta que las instalaciones estén habilitadas y funcionando, no puede contabilizarse toda la capacidad exportadora anunciada como resultado ya conseguido.
4. Rio Tinto: Rincón está en construcción y tiene trabajadores en obra
La minera Rio Tinto desarrolla el proyecto de litio Rincón, en la Puna salteña.
La inversión aprobada asciende a aproximadamente US$2.744 millones y busca instalar una nueva capacidad de producción de carbonato de litio.
En octubre de 2026, la empresa informó que había alrededor de 1.400 trabajadores vinculados a la construcción.
También comunicó avances importantes en obras civiles y el inicio del montaje de equipos.
La producción comercial de la expansión está proyectada para 2028.
Por lo tanto, Rincón no es solamente un anuncio. Se trata de un proyecto con actividad constructiva comprobable, aunque todavía no haya alcanzado su etapa de producción a gran escala.
5. Sidersa: una nueva acería en construcción en San Nicolás
Fuera del sector extractivo aparece uno de los casos industriales más relevantes.
Sidersa construye una nueva acería en San Nicolás, provincia de Buenos Aires, con una inversión aprobada de aproximadamente US$286 millones.
Un relevamiento realizado en junio de 2026 documentó un avance global de obra del 27%.
La planta está proyectada para comenzar a producir durante el primer semestre de 2028.
Esta inversión representa un caso particularmente importante porque se trata de industria manufacturera, con potencial para incorporar tecnología, sustituir importaciones y agregar valor a la producción nacional.
A diferencia de una autorización todavía sin ejecución demostrable, aquí hay construcción física y un calendario productivo definido.
Grandes inversiones aprobadas que todavía esperan etapas decisivas
Los Azules: US$2.672 millones aprobados, pero la inversión final se decidiría en 2027
El proyecto de cobre Los Azules, de McEwen Copper, se encuentra en San Juan.
Su incorporación al RIGI fue una noticia importante para la minería cuprífera argentina.
Sin embargo, la propia compañía informó en agosto de 2026 que continuaba avanzando en ingeniería, estudios geotécnicos, trabajos preliminares y financiamiento.
La decisión final de inversión fue ubicada por la empresa hacia mediados de 2027, con la producción comercial prevista para 2030, condicionada a la financiación y las aprobaciones correspondientes.
Por lo tanto, Los Azules no debe presentarse como una mina nueva que ya produce cobre.
Es un desarrollo con pasos técnicos y financieros concretos, pero todavía pendiente de la decisión que habilitará su construcción principal.
Vicuña: una inversión gigantesca con un desarrollo de largo plazo
En San Juan, BHP y Lundin Mining impulsan el proyecto Vicuña, que integra los yacimientos Josemaría y Filo del Sol.
La inversión aprobada bajo el RIGI asciende a US$9.737 millones.
El desarrollo contempla extracción de cobre, oro y plata, infraestructura eléctrica, suministro de agua, caminos, instalaciones de procesamiento y campamentos.
Durante 2026 avanzaron autorizaciones y acuerdos relacionados con infraestructura energética y aportes provinciales.
El tamaño del emprendimiento exige años de desarrollo.
Las inversiones preparatorias y los permisos no equivalen a que el complejo minero integrado esté terminado o exportando toda la producción prevista.
Diablillos: AbraSilver todavía prepara la construcción
Diablillos, situado en la Puna, sobre el área limítrofe de Salta y Catamarca, es un proyecto de plata y oro desarrollado por AbraSilver.
Su inversión aprobada alcanza US$764 millones.
En junio de 2026 la compañía concluyó su estudio definitivo de factibilidad y posteriormente avanzó con contratos de ingeniería.
La decisión de construcción principal está prevista para el segundo trimestre de 2027.
Es un ejemplo de proyecto aprobado cuyo proceso técnico avanza, pero que aún no ingresó plenamente en la construcción definitiva de su instalación productiva.
Fertilizantes: Pampa Energía ya decidió invertir, pero la planta todavía no produce
La planta de fertilizantes que Pampa Energía desarrollará mediante Fértil Pampa está ubicada en el área portuaria de Ingeniero White, Bahía Blanca.
La iniciativa contempla aproximadamente US$2.693 millones y una capacidad proyectada de 2,1 millones de toneladas anuales de urea.
Pampa Energía anunció la decisión final de inversión en julio de 2026.
Sin embargo, el cronograma aprobado establece una primera etapa de ingeniería y compra de equipamiento entre 2026 y 2027, seguida de montaje, pruebas y puesta en marcha durante 2028 y 2029.
Esto significa que hay una decisión empresaria relevante y compromisos definidos, pero no una nueva producción de fertilizantes operativa en octubre de 2026.
Las ampliaciones: la actividad actual no siempre pertenece al RIGI
Uno de los problemas más frecuentes al evaluar el régimen es confundir el funcionamiento de una empresa existente con los resultados del nuevo proyecto aprobado.
Por ejemplo, EXAR ya produce litio en Cauchari-Olaroz, Jujuy.
Pero el RIGI fue otorgado para una ampliación de capacidad que contempla nuevas instalaciones, pozos y una línea de producción adicional.
Lo mismo ocurre con las expansiones del complejo Fénix de Rio Tinto, de Veladero en San Juan y de Compañía Mega.
En estos casos, para medir el éxito del régimen se debe identificar cuánta capacidad nueva fue incorporada, y no atribuirle automáticamente al RIGI toda la producción de instalaciones que operaban anteriormente.
Es una distinción esencial para no exagerar los resultados.
Las aprobaciones más recientes: inversiones importantes, pero todavía difíciles de evaluar
Durante septiembre y octubre se incorporaron al registro proyectos petroleros de enorme magnitud.
Uno es Bajo del Choique–La Invernada, de Pluspetrol y Gas y Petróleo del Neuquén, con aproximadamente US$12.240 millones previstos.
Otro es Los Toldos II Este, de Tecpetrol y Gas y Petróleo del Neuquén, por US$6.432 millones.
El proyecto de Pluspetrol contempla cientos de pozos y nuevas instalaciones de tratamiento y transporte.
Los Toldos prevé la perforación de unos 380 pozos y el desarrollo de infraestructura vinculada a la producción de petróleo de Vaca Muerta.
Ambos tienen planes de inversión extensos y fueron aprobados recientemente.
Sería incorrecto considerarlos fracasados porque no hayan completado en pocas semanas obras que demandarán varios años.
Pero tampoco sería correcto presentar sus montos totales como dólares ya ingresados y aplicados a instalaciones terminadas.
¿Cuánto dinero ingresó realmente al país?
Esta es una de las preguntas más importantes del debate económico.
El total de inversiones aprobadas supera los US$68.400 millones, pero no existe una equivalencia automática con ingreso de divisas al Banco Central, inversión física acumulada ni ejecución presupuestaria empresaria.
Los dólares de un proyecto pueden desembolsarse durante varios años, financiar equipos importados, aplicarse a obras locales o utilizarse de otras maneras previstas en sus planes.
Además, determinadas inversiones pueden financiarse mediante deuda, aportes de socios o flujos provenientes de operaciones empresariales.
Por eso, una evaluación completa debería publicar de manera periódica cuánto se comprometió, cuánto se desembolsó, cuánto se importó, cuánto se gastó en proveedores locales y qué capacidad productiva se puso efectivamente en marcha.
El Monitor del IIEP ya permite seguir compromisos e importaciones asociadas a distintos proyectos, pero esos datos no equivalen a una medición completa del impacto económico ejecutado.
La transparencia sobre ese punto resulta indispensable para evaluar el costo y el beneficio de los incentivos concedidos por el Estado.
¿Qué provincias concentran las grandes inversiones?
El mapa del RIGI muestra una marcada concentración regional.
Neuquén y Río Negro aparecen vinculadas al crecimiento de Vaca Muerta, los oleoductos, los gasoductos y los proyectos de exportación de gas natural licuado.
San Juan concentra algunas de las mayores apuestas al cobre y al oro.
Salta, Catamarca y Jujuy reúnen buena parte de las inversiones en litio.
Buenos Aires aparece en proyectos industriales, energéticos, petroquímicos y siderúrgicos.
Mendoza suma energía solar y minería cuprífera, mientras Santa Fe cuenta con una iniciativa portuaria en Timbúes.
La distribución confirma que el régimen está fuertemente orientado hacia grandes recursos naturales, energía e infraestructura asociada.
Córdoba, ausente del registro de proyectos aprobados
Un dato especialmente relevante para Córdoba Times es que Córdoba no aparece como localización principal ni como provincia incluida en los 25 proyectos aprobados del registro consultado.
Esto no implica que empresas cordobesas no puedan participar como proveedoras.
La industria metalmecánica, los fabricantes de maquinaria, la ingeniería, el transporte, la construcción, los servicios tecnológicos y numerosos sectores industriales provinciales tienen oportunidades de vincularse con las inversiones que avanzan en otras regiones.
Pero existe una diferencia entre proveer bienes y servicios a un desarrollo nacional y recibir una inversión RIGI directamente en territorio provincial.
Para Córdoba, la pregunta estratégica debería ser cómo aprovechar la nueva demanda industrial sin quedar relegada a un rol exclusivamente secundario.
La provincia dispone de una estructura productiva diversificada, recursos humanos especializados y un entramado de pymes capaz de integrarse a distintas cadenas de valor.
Sin embargo, el mapa actual de aprobaciones no muestra un gran proyecto radicado directamente en suelo cordobés.
Los riesgos: concentración sectorial, beneficios fiscales y falta de información de ejecución
El RIGI ofrece previsibilidad de largo plazo y beneficios que pueden mejorar la viabilidad económica de inversiones muy grandes.
Sus defensores sostienen que permite atraer capital, aumentar exportaciones, incorporar tecnología y generar empleo.
Sus críticos cuestionan el costo fiscal, los beneficios cambiarios, la concentración en actividades extractivas y la posibilidad de que grandes empresas obtengan incentivos sin un desarrollo proporcional de proveedores y empleo nacional.
La evidencia disponible exige evitar dos simplificaciones.
No es cierto que todos los proyectos aprobados sean ficticios: existen obras reales, instalaciones industriales y producción iniciada.
Pero tampoco está demostrado que los US$68.438 millones anunciados se hayan traducido íntegramente en inversión ejecutada, nuevas exportaciones o puestos de trabajo efectivos.
La discusión debería desplazarse de la cantidad de anuncios hacia el cumplimiento de cada proyecto.
La verdadera prueba del RIGI recién empieza
El régimen acumula compromisos de inversión de enorme magnitud.
Tiene empresas nacionales e internacionales, emprendimientos en construcción y algunas instalaciones que ya alcanzaron hitos productivos concretos.
Pero también incluye minas todavía sujetas a decisiones finales de inversión, ampliaciones en preparación y proyectos energéticos cuyos resultados se desplegarán durante los próximos años.
Por eso, el éxito del RIGI no puede medirse solamente por la cantidad de resoluciones aprobatorias.
Hay que medirlo por obras, desembolsos, exportaciones, empleo genuino, proveedores argentinos, recaudación futura y desarrollo regional.
La Argentina necesita inversiones de largo plazo. Pero también necesita saber cuáles efectivamente se concretan, cuáles avanzan más lentamente de lo anunciado y cuáles no cumplen sus compromisos.
La diferencia entre un proyecto aprobado y una inversión transformadora no está en un anuncio presidencial.
Está en una planta terminada, una obra ejecutada, una exportación nueva y un empleo real.
Y esa es la cuenta que el Gobierno todavía debe mostrar con la misma intensidad con la que celebra cada aprobación.
Metodología y fuentes: relevamiento de Córdoba Times con corte al 20 de octubre de 2026. Se utilizó el Monitor de Proyectos RIGI del IIEP para el universo de 25 iniciativas y sus montos de aprobación. Los avances materiales se contrastaron con información de YPF Luz, Rio Tinto, POSCO, McEwen Copper, AbraSilver, Pampa Energía, Sidersa y autoridades provinciales. Los estados no sustituyen inspecciones técnicas, balances auditados ni certificaciones oficiales de avance de obra. Para aquellas iniciativas sin información física suficiente se evitó afirmar que estuvieran paralizadas.

