Copa Davis: Delbonis puso a Argentina arriba

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Delbo se impuso en un partido vibrante e irregular al italiano Seppi en cuatro sets.

Sufrió, pero lo hizo. Federico Delbonis (40º del ranking mundial) le dio a Argentina el primer punto en la serie de Copa Davis frente a Italia en Pesaro al vencer a Andreas Pessi por 7-6 (7-4), 3-6, 6-3 y 7-6 (7-3). El enfrentamiento continuará el sábado: debido a las tres horas de postergación por la fuerte lluvia que cayó por la mañana en Pesaro -y que volvió a aparecer apenas se terminó el partido-, el primer encuentro terminó tarde y por eso se pospuso un día el duelo entre el tandilense Juan Mónaco (94°) y Fabio Fognini (36°), la carta fuerte de los locales. Luego de ese encuentro, que comenzará a las 11 (6 de Argentina), se jugará el dobles, aunque el intervalo que habrá entre ambos partidos dependerá de si Italia alinea en su pareja a Fognini o no.

Hubo que esperar mucho para que la lluvia diera un respiro y comenzara el primer partido de la serie. Y las condiciones, luego de tantos temores por el intenso calor que hubo durante la semana resultaron ideales para jugar al tenis: con la temperatura alrededor de los 20ºC y apenas un poco de viento.

El comienzo de Delbonis fue ideal. Ganó su game de saque sin ceder puntos y después quebró el de Seppi con la receta que había adelantado antes del partido: moverlo de la línea de fondo, donde encuentra su zona de mayor comodidad, con pelotas altas y profundas. Aunque sin la holgura de esos juegos iniciales, después Delbo se apoyó en un servicio que funcionó cuando lo necesitó y en golpes precisos para mantener la ventaja hasta la zona de definición del parcial. Tuvo dos chances de llevarse el set con el saque de Seppi, que no pudo aprovechar. Y el noveno game, con Delbonis 5-3 arriba, fue una pesadilla: una sucesión de errores lo puso contra las cuerdas y finalmente cedió el saque con una doble falta. En el duodécimo game, otra vez Delbo no pudo capitalizar dos set points: primero enganchó una derecha y después el italiano clavó un ace inapelable. Así, hubo que ir al tie-break para definir. Y en ese momento de alta tensión aparecieron errores de los dos lados: con equivocaciones del argentino para definir en mitad de cancha y de volea y un Seppi que cometió dos doble faltas cuando parecía que la historia se encaminaba para su lado. Al final, un tiro largo del local -que cometió 28 errores no forzados en el parcial- selló el 7-4 en el desenlace a favor de Delbo, después de una hora, un importante esfuerzo y muchos pero muchos nervios. Tantos que parecía que en ese momento había algo más en juego que sólo un set.

El argentino no pudo subirse al envión anímico de haber sacado la primera ventaja y fue el local quien se mostró dominante en el comienzo del segundo parcial. Delbonis mantuvo su falta de precisión y esta vez Seppi, con algunos toques de talento pero sobre todo evitando regalar puntos, pasó al frente por 3-0. El panorama pintaba feo, y no sólo por la lluvia que aparecía esporádicamente por Pesaro: de nueve games, el italiano se había quedado con siete. Más allá de que consiguió estabilizar la situación, Delbo nunca consiguió remontar el terreno perdido y así Seppi, esta vez sin desconcentraciones, consiguió sellar el 6-3 y nivelar el partido en un set por lado. «Ti vogliamo, ¡cosí!» (Te queremos, ¡asi!), gritaban los hinchas locales, que disfrutaban el momento.

Fue arduo para el argentino el arranque del tercer set, porque Seppi irradiaba la sensación de estar más cómodo con el trámite del partido. A Federico le costaba mucho lastimar con sus golpes y ganar cada punto era una dificultad. Así y todo salió airoso con su saque de un tercer game larguísimo, que incluyó intercambios brillantes y algunos inevitables errores. “¡Sí”, se escuchó el grito de Delbo cundo logró conservar el servicio. Era consciente de lo que hubiera significado volver a quedar abajo. El esfuerzo tuvo su recompensa: después de algunas dificultades para mantener el saque, en el cuatro break point del que dispuso con el saque del italiano en el octavo game, consiguió el quiebre esperado. Después aseguró sin dudas con su saque para quedar dos sets a uno arriba.

Era fuerte el impacto que acababa de dar Delbonis, en un partido en el que por momentos parecía muy cerca de perder el tren. Psicológicamente, el argentino parecía haberse adueñado del escenario. Conservaba su saque con facilidad y arengaba al público visitante. La victoria se olía en el aire, y mucho más cuando -después de que tuvieran que atender a Seppi por molestias lumbares- dispuso de un doble break point en el séptimo game. Pero lo dejó ir, y el trámite, con muchos errores de ambos lados, volvió a la incertidumbre. Llegaron hasta el undécimo game y ahí Federico capitalizó la tercera de sus chances de break. Fue entonces 6-5 a sacar para partido, pero ahí volvieron todas las dudas: quiebre de Seppi y directo al tie-break. Todo podía pasar, y la mejor muestra fue que el italiano resignó dos puntos de saque y, cuando Delbo se puso 4-1, cedió los suyos. Pero a partir de ahí, con mucho de coraje y otra vez con algo de ayuda del inestable tenista local, el argentino consiguió la esperada victoria. El 1-0 era una realidad. Todavía falta mucho, pero el primer paso para tratar de llegar a las semifinales está dado.