De esta manera, la inflación acumulada durante el primer cuatrimestre 2025 es del 15,4% y a nivel interanual, 40,3%. El Informe Económico y Social elaborado por la entidad proyecta una inflación anual en 33%.
El Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas informó que la inflación estimada de junio fue del 1,8%.
Este dato marca el segundo mes consecutivo con una inflación por debajo del 2% y consolida una tendencia de desaceleración que se venía esbozando en meses anteriores.
De esta manera, la inflación acumulada durante el primer cuatrimestre (enero-junio 2025) es del 15,4% y a nivel interanual, 40,3%. El Informe Económico y Social elaborado por la entidad proyecta una inflación anual en 33%.
El costo de la Canasta Básica Total para una familia tipo de 4 integrantes, determinante de Línea de Pobreza, alcanzó durante el mes de Junio 2025 un valor de $1.471.261.
En tanto que la Línea de Indigencia – monto que precisó esa misma familia para cubrir las necesidades básicas alimentarias – se situó durante el mismo periodo en $784.964.
Si bien el índice general, apenas superior al 1,7% de mayo, podría interpretarse como una señal de cierta estabilidad macroeconómica, el informe alerta sobre una persistente preocupación: el rubro “Alimentos y Bebidas sin Alcohol” mostró un incremento del 1,6%, cifra significativamente superior al 0,9% registrado en mayo.
Esta suba, influenciada por aumentos estacionales en productos frescos como frutas y verduras, así como por incrementos en insumos básicos como aceites y harinas, impacta directamente en la vida cotidiana de las familias cordobesas.
Los datos técnicos que arrojó el Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) acerca del acceso a alimentos de las familias revelan que:
La suba en los alimentos estuvo influida, entre otros factores, por “los aumentos estacionales en productos frescos como frutas y verduras, así como por incrementos en insumos básicos como aceites y harinas”, lo cual “refleja que, pese al descenso del índice inflacionario general, es persistente aún en bienes esenciales, lo que impide una reducción más acelerada de la inflación, afectando principalmente a los sectores más vulnerables”.
En este marco, “la baja de la inflación, si bien es alentadora desde una perspectiva macroeconómica, plantea interrogantes sociales”.